La dirección de RTVE ha sido tajante al vincular la permanencia del espacio presentado por David Broncano con el cumplimiento de sus objetivos estatutarios. Según el documento remitido a las Cortes, la decisión no responde a criterios arbitrarios, sino a una valoración profesional de los datos que sitúan al programa como un referente de consumo para perfiles demográficos que tradicionalmente se habían alejado de la televisión lineal.
Esta capacidad de atracción se considera fundamental para renovar la base de usuarios del ente público y garantizar su relevancia en un entorno de comunicación cada vez más fragmentado.
Control de contenidos y pluralidad en la oferta de entretenimiento
Frente a las críticas recibidas, la Corporación ha recordado la existencia de mecanismos internos de supervisión que velan porque cada emisión se ajuste a los principios de pluralidad y ética exigidos a una entidad financiada con fondos públicos. RTVE sostiene que La Revuelta contribuye a la cohesión social mediante un formato que mezcla cultura y humor, cumpliendo con la obligación de ofrecer contenidos variados.
Además, se subraya que el uso de los recursos en esta producción es eficiente, alineándose con las directrices de transparencia y optimización presupuestaria que rigen el funcionamiento actual de la casa.