Madrid

Un punto de luz por cada víctima: así será el nuevo Centro de Memoria del Terrorismo en Madrid

El Centro de Memoria de las Víctimas del Terrorismo abrirá en Madrid con un homenaje permanente al 11-M

Memorial Víctimas - Foto Comunidad de Madrid
photo_camera Memorial Víctimas - Foto Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid pondrá en marcha durante el primer semestre de 2027 el nuevo Centro Interactivo para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo, un espacio concebido para preservar el recuerdo de quienes han sufrido la violencia terrorista, fomentar la divulgación histórica y promover los valores de la democracia y la convivencia.

El Consejo de Gobierno aprobará este miércoles una inversión cercana a los 2,2 millones de euros destinada a la creación de este equipamiento, que se ubicará en el número 13 de la Carrera de San Jerónimo, en pleno centro de la capital. El proyecto mantendrá una especial vinculación con la memoria de los atentados del 11 de marzo de 2004, incorporando elementos del monumento original levantado junto a la estación de Atocha.

Un recorrido por la historia del terrorismo en España

El futuro centro ocupará 1.700 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas. Tres de ellas estarán abiertas al público y albergarán espacios expositivos permanentes y temporales, un salón de conferencias dotado con equipamiento audiovisual y varias salas polivalentes para actividades culturales y educativas.

El recorrido comenzará en la denominada Sala de la Luz, donde un panel iluminado ofrecerá una introducción a la historia del terrorismo en España y servirá como punto de partida del itinerario permanente.

Entre las piezas que podrán contemplarse destacan varios objetos personales cedidos por familiares de víctimas, como la batería del concejal Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA en 1997, o el monopatín de Ignacio Echeverría, fallecido durante los atentados terroristas de Londres en 2017 tras intentar auxiliar a otras personas.

Un homenaje permanente al 11-M

Uno de los elementos más simbólicos del proyecto será su conexión con el memorial de las víctimas de los atentados del 11-M.

En la planta semisótano, denominada Galería de la Memoria, se instalará una réplica a pequeña escala del cilindro que formó parte del monumento original, elaborada con ladrillos procedentes de la estructura desmontada. Además, este espacio contará con una sala acristalada equipada para la proyección de documentales, testimonios audiovisuales y material de archivo, además de acoger conferencias y encuentros organizados tanto por la Comunidad de Madrid como por asociaciones de víctimas.

Un espacio con vocación educativa

El proyecto también reserva un papel destacado a la divulgación entre las nuevas generaciones.

La entreplanta, bautizada como El Ágora, estará destinada a actividades didácticas y dispondrá de biblioteca, sala inmersiva y espacios para talleres. A lo largo del año se organizarán presentaciones, debates, encuentros y programas educativos dirigidos especialmente a estudiantes y jóvenes con el objetivo de transmitir la memoria de las víctimas y reforzar los valores democráticos.

Un punto de luz por cada víctima del terrorismo

El diseño arquitectónico del edificio incorpora un elemento simbólico que recorrerá todo el centro. En la zona central se instalará un conjunto de luminarias suspendidas que atravesarán los tres niveles principales del inmueble, un punto de luz por cada una de las víctimas del terrorismo.

Un homenaje permanente que pretende mantener vivo su recuerdo y convertir el edificio en un espacio de memoria, reflexión y reconocimiento.

Además de las zonas abiertas al público, la cuarta planta albergará un área de trabajo destinada a las asociaciones de víctimas de la Comunidad de Madrid, que dispondrán de un espacio específico para desarrollar su actividad y organizar iniciativas relacionadas con la memoria, la atención y la sensibilización social.