El panorama político e intelectual de Madrid se dio cita en la sede del diario La Razón para la presentación del nuevo ensayo del jurista y letrado del Consejo de Estado Jesús Trillo-Figueroa, titulado El Reino de las Autonomías. El acto sirvió de escenario para analizar la crisis del modelo territorial español y proponer vías de regeneración institucional frente a los desafíos soberanistas y las alianzas parlamentarias del actual Ejecutivo. Los intervinientes coincidieron en señalar la oportunidad de la obra en una coyuntura marcada por la tensión legislativa y los debates en torno a la financiación "singular".
Marhuenda: "El problema no es la organización territorial, sino la deslealtad constitucional"
El encargado de abrir el turno de intervenciones fue Francisco Marhuenda, director de la cabecera anfitriona y del Grupo Planeta, quien defendió la validez original del Estado de las Autonomías como un elemento vertebrador positivo para la modernización de España, aunque apuntó de forma directa a la falta de compromiso de las fuerzas políticas periféricas y de la izquierda gubernamental. El periodista incidió en sus propias raíces al manifestar su arraigo constitucional y afirmar: "Yo soy periférico, soy de Cataluña, me siento muy orgulloso de serlo y montones de veces he dicho que ser catalán es mi forma de ser español".
En su argumentación, Marhuenda insistió en que la raíz de las tensiones territoriales no radica en el diseño de la descentralización del Estado contenido en la Constitución, sino en la falta de compromiso ético y legal de los partidos independentistas y en el viraje estratégico de la izquierda. El director lamentó la pérdida de los consensos históricos de la Transición que caracterizaban a los grandes partidos de Gobierno y remarcó de manera tajante: "El gran problema que tiene el Estado de las Autonomías no es el Estado de las Autonomías, sino la deslealtad de los partidos nacionalistas, que son independentistas realmente, y sobre todo la deslealtad del Partido Socialista Obrero español".
Asimismo, el periodista quiso hacer hincapié en el papel institucional del Senado, denunciando el menosprecio sistemático que, a su juicio, sufre la Cámara Alta por parte de la Moncloa al no ajustarse a sus intereses mayoritarios. Criticó con dureza la anomalía democrática de prolongar legislaturas gobernando en contra de las cámaras legislativas o manteniendo el país sin presupuestos aprobados, concluyendo de forma irónica sobre la actitud del Ejecutivo central: "El presidente del Gobierno, mostrando que es un gran demócrata y un hombre la separación de poderes, desprecia absolutamente el Senado, no le gusta".
Para finalizar su alocución, el director de La Razón ensalzó la necesidad de arropar este tipo de ensayos que invitan a la reflexión jurídica e intelectual y mostró su profundo rechazo frente a los intentos actuales de reescribir el pasado histórico y la presencia de España en América, reivindicando que la verdadera fortaleza del país reside en saber gestionar su rica diversidad desde el orgullo compartido.
Mayor Oreja: "El nacionalismo no busca encaje, busca la ruptura del proyecto común"
Por su parte, el exministro del Interior y presidente de la fundación Neos, Jaime Mayor Oreja, aportó una lectura histórica y analítica sobre la evolución de los movimientos nacionalistas e independentistas en el País Vasco y Cataluña, advirtiendo sobre las futuras alianzas que previsiblemente operarán a nivel de comunidades autónomas si el bloque gubernamental se fractura en unas elecciones generales.
Respecto a las virtudes personales del autor y su distancia de la primera línea de la actividad representativa, Mayor Oreja destacó la mirada analítica de Trillo-Figueroa subrayando que "él ha tenido ese factor de independencia que hace que sus opiniones sean siempre muy objetivas, llenas de sentido común".
El exministro alertó de que el desafío actual ya no se limita a las demandas tradicionales de autogobierno, sino que se ha transformado en un proceso de deslegitimación sistemática de los pilares de la Transición. Según su análisis, el verdadero peligro radica en la "mutación" de estas fuerzas periféricas, que han pasado de actuar como socios coyunturales en Madrid a liderar un bloque de ruptura que pretende erosionar la idea de España como nación única, un escenario donde la obra de Trillo-Figueroa aporta claridad frente al desorden ideológico reinante.
Asimismo, Mayor Oreja incidió en la necesidad de articular una respuesta cultural y social fuerte que vaya más allá de las siglas políticas, puesto que el debate territorial es, en el fondo, una batalla por los valores institucionales. El presidente de Neos concluyó que la única forma de frenar este proceso de desintegración es recuperar una alternativa firme que devuelva la centralidad a la Constitución y restablezca los equilibrios de poder frente a las concesiones del Ejecutivo central.
Alicia García: "El Senado es el muro de contención democrático frente al autoritarismo"
La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, Alicia García, centró gran parte de su discurso en la labor que la Cámara Alta realiza como contrapeso a la acción legislativa del Congreso de los Diputados y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. García aplaudió que el ensayo no se limite al mero diagnóstico, sino que descienda a proponer soluciones de articulación jurídica concreta. En este contexto de confrontación institucional y haciendo valer la mayoría absoluta de su formación, la senadora popular proclamó con firmeza que "en esta legislatura las cosas han cambiado. Nos rebelamos. La mayoría absoluta que dieron los españoles al presidente Alberto Núñez Feijóo y al Partido popular el año 2023 nos permitió en el Senado rebelarnos, rebelarnos ante el autoritarismo de Sánchez".
La portavoz popular enfatizó que la Cámara Alta ha dejado de ser un órgano de mera lectura de trámite para convertirse en un verdadero baluarte de control al Ejecutivo y de defensa de la igualdad entre los españoles. García denunció que los pactos de gobernabilidad basados en privilegios financieros y cesiones competenciales asimétricas quiebran el principio de solidaridad interterritorial, convirtiendo al Senado en la voz de aquellas comunidades autónomas que se niegan a ser tratadas como ciudadanos de segunda.
Asimismo, García incidió en que el verdadero reto del constitucionalismo actual no consiste únicamente en resistir en el plano parlamentario, sino en dar la "batalla de las ideas" con argumentos sólidos, históricos y rigurosos como los que plantea el autor en su obra. La portavoz argumentó que frente al "relato de la amnesia colectiva y la agitación" que, a su juicio y el de muchos, impulsa el Gobierno para justificar sus pactos, la oposición debe responder con el peso del derecho, la memoria institucional y la pedagogía social para rearmar moralmente a los ciudadanos que creen en la vigencia de la nación.
Para concluir, la senadora insistió en que el Partido Popular utilizará todos los resortes constitucionales y reglamentarios a su alcance para frenar el "vaciamiento" de las instituciones del Estado. Aseguró que la alternativa que lidera Alberto Núñez Feijóo pasa necesariamente por devolver la cordura a la política territorial, utilizando las propuestas jurídicas rigurosas de la obra presentada como una valiosa hoja de ruta para la reconstrucción del orden institucional.
Trillo-Figueroa: "El Reino de las Autonomías es la defensa de la Corona y la Constitución de 1978"
El cierre del acto corrió a cargo del propio autor del texto, Jesús Trillo-Figueroa, quien desgranó las líneas maestras de una propuesta que busca alejarse tanto de las pretensiones confederales como de los discursos que abogan por la supresión total del sistema autonómico, lo cual equivaldría, dijo, a suprimir el marco de 1978. El jurista defendió la teoría del regionalismo sano y la necesidad urgente de reintroducir la lealtad como un eje punible dentro del ordenamiento jurídico.
El letrado del Consejo de Estado argumentó que el actual deterioro del modelo no es un fallo de origen de la Constitución, sino la consecuencia de haber permitido que el desarrollo autonómico se convierta en una "subasta permanente" de soberanía por puros intereses partidistas. Trillo-Figueroa abogó por blindar las competencias exclusivas del Estado y por establecer mecanismos de alta inspección mucho más eficaces que impidan el uso de las instituciones regionales para fines abiertamente anticonstitucionales.
El jurista e intelectual incidió en que la arquitectura del Estado autonómico no debe entenderse como un proceso de descentralización sin fin ni límites, sino como una estructura de cooperación equilibrada donde la soberanía reside única y exclusivamente en el pueblo español.
Trillo-Figueroa advirtió que la actual deriva hacia modelos de soberanías compartidas o pactos bilaterales al margen de las Cortes Generales desvirtúa el espíritu de la Transición, y subrayó que la recuperación del principio de jerarquía normativa y de los mecanismos ordinarios de control constitucional son herramientas indispensables para evitar la quiebra del Estado de derecho.
Finalmente, el autor subrayó que la Corona ejerce un papel crucial de arbitraje y moderación que unifica la diversidad de las comunidades dentro de una única realidad histórica y jurídica. Explicó que recuperar el concepto de "Reino" en el debate actual no es una propuesta folclórica, sino una profunda reivindicación del principio de unidad y legalidad frente a la fragmentación social y política que amenaza los cimientos de la democracia española.