Política

El Ayuntamiento de Madrid acusa a Sánchez de buscar "rédito político" con su carta sobre Oriente Próximo

La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha criticado duramente la carta enviada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la militancia del PSOE. Sanz ha acusado al líder del Ejecutivo de instrumentalizar el conflicto en Oriente Próximo para movilizar a su electorado, afirmando que su único objetivo es obtener beneficio político

Misiles Irán con foto de Pedro Sánchez - Foto de Wall Street Wolverine
photo_camera Misiles Irán con foto de Pedro Sánchez - Foto de Wall Street Wolverine

La portavoz municipal ha cuestionado el posicionamiento internacional de Sánchez tras las felicitaciones recibidas por grupos como Hamás o Hezbolá.

En un acto celebrado en el distrito de Usera en el que ha anunciado la construcción de una nueva escuela infantil, Inma Sanz cargó contra la estrategia de comunicación del presidente. Según la vicealcaldesa, a Pedro Sánchez "nunca le ha preocupado la guerra", señalando que la misiva a los socialistas responde a una táctica electoralista bajo el disfraz de una causa humanitaria.

La vicealcaldesa manifestó que el Gobierno está haciendo una "utilización política de absolutamente todo" para buscar ventajas partidistas. Para el Ayuntamiento de Madrid, esta maniobra busca reactivar a las bases del PSOE en un momento de tensión internacional, obviando la gravedad de la situación geopolítica.

Cuestionamiento de las alianzas internacionales del Gobierno

Uno de los puntos más polémicos de las declaraciones de Sanz ha sido la mención a los apoyos recibidos por el Ejecutivo español desde el exterior. La vicealcaldesa fue tajante al referirse a los regímenes y grupos terroristas que han aplaudido la postura de Sánchez: "Si a mí me felicitara Hezbolá, Hamás o apareciera mi cara en los misiles que lanza un régimen como el iraní, me preguntaría muy mucho en qué lado estoy y si estoy haciendo lo correcto", sentenció Sanz.

La portavoz madrileña instó al presidente a reflexionar sobre el hecho de que "grupos terroristas o regímenes tiránicos" avalen su gestión, calificando al régimen iraní de "salvaje" y criticando que la política exterior española se convierta en una "maquinaria de control" y propaganda interna.