El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado a los líderes de la oposición, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, de respaldar la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que, según ha advertido, terminará perjudicando directamente a los ciudadanos españoles al encarecer su vida diaria.
Durante un acto de campaña del Partido Socialista Obrero Español en las elecciones autonómicas de Castilla y León, Sánchez calificó a los dirigentes del Partido Popular y de Vox de “hipócritas”, al considerar que defienden una postura beligerante sin asumir las consecuencias económicas que recaerán sobre la población.
“Es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás”
El jefe del Ejecutivo criticó duramente la postura de la oposición frente al conflicto internacional, afirmando que es sencillo respaldar posiciones militares cuando no se sufren directamente sus efectos económicos.
“Feijóo no va a pagar el gas o la calefacción de los españoles ni Abascal la gasolina de los tractores, pero ambos apoyan la guerra de Trump en Irán”, aseguró Sánchez durante su intervención.
El presidente insistió en que la escalada militar en Oriente Medio puede traducirse en un aumento de los precios de la energía y de los combustibles, lo que repercutiría directamente en el coste de vida de los ciudadanos y en sectores clave como el transporte o la agricultura.
Un acto marcado por el mensaje “No a la guerra”
El discurso tuvo lugar en un acto de campaña en el que Sánchez estuvo acompañado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y por el candidato socialista a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez.
Durante el evento, los asistentes corearon en varias ocasiones el lema “No a la guerra”, un mensaje que el líder socialista recuperó para reforzar su postura contraria a la escalada militar.
La ministra Redondo presentó a Sánchez ante el público como “el superhéroe de la paz”, mientras el auditorio respondía con aplausos y gritos de “presidente, presidente”.
Sánchez reivindica el papel de España frente a la guerra
En su intervención, el presidente del Gobierno aseguró sentirse orgulloso de que España defienda posiciones favorables a la paz y a la diplomacia internacional frente a los conflictos armados.
Con la bandera española proyectada en la pantalla del escenario, Sánchez afirmó que España debe defender valores de diálogo y cooperación internacional frente a lo que calificó como “la barbarie de la guerra”.
Sus declaraciones se producen en un contexto de tensión internacional creciente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, una escalada que ha generado preocupación por sus posibles consecuencias geopolíticas y económicas a escala global.