Valdemoro

CSIF denuncia un deterioro grave en la prisión de Valdemoro por falta de médicos, sobrepoblación y fuga de plantilla

CSIF alerta de graves carencias en la prisión de Valdemoro: sin médicos, sobrepoblación y salida masiva de funcionarios

Prisión de Valdemoro
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La sección sindical de CSIF en el Centro Penitenciario Madrid III-Valdemoro ha denunciado un deterioro progresivo y grave en las condiciones de funcionamiento, seguridad y gestión de personal del centro, que se prolonga desde hace aproximadamente dieciocho meses.

El sindicato ha trasladado esta situación a la dirección del centro, alertando de un creciente malestar entre la plantilla y reclamando medidas urgentes para revertir lo que considera un escenario de riesgo tanto para trabajadores como para internos.

Déficit sanitario sin cobertura médica presencial

Entre las principales deficiencias señaladas destaca un déficit estructural de asistencia sanitaria, con las 11 plazas de médicos vacantes según la Relación de Puestos de Trabajo.

Actualmente, la atención se limita a un único facultativo con contrato temporal en horario de tarde, mientras que fuera de ese tramo se recurre a sistemas de telemedicina. Esto implica la ausencia de atención médica presencial durante mañanas, noches, fines de semana y festivos, obligando a depender del servicio de emergencias 112 en situaciones urgentes.

Sobrepoblación y riesgo en módulos conflictivos

CSIF advierte también de una situación de sobrepoblación en módulos de alta conflictividad, especialmente en los módulos 7, 8 y 9, donde las ratios de ocupación superan ampliamente los niveles considerados adecuados.

Esta circunstancia, unida a una dotación insuficiente de personal de vigilancia, genera un riesgo real para la integridad física de internos y funcionarios, además de favorecer un aumento constante de incidentes regimentales y una pérdida de autoridad del personal.

Deficiencias en seguridad y medios materiales

El sindicato denuncia igualmente importantes carencias en infraestructuras y medios técnicos, como la insuficiente iluminación en patios y zonas comunes, la obsolescencia de los sistemas de videovigilancia y la falta de equipamiento adecuado.

Estas deficiencias, según CSIF, suponen un incumplimiento del artículo 14 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, que establece las condiciones de seguridad y habitabilidad en los centros.

Alta rotación y pérdida de experiencia en la plantilla

Otro de los problemas señalados es la elevada rotación del personal, con la salida aproximada del 50% de la plantilla en concursos de traslados.

El centro ha pasado, según el sindicato, de contar con una plantilla estable a convertirse en un destino de tránsito, lo que implica una pérdida de conocimiento operativo, experiencia y continuidad en el servicio. La situación es especialmente crítica en oficinas, donde la mayoría de los funcionarios ha solicitado traslado.

Críticas a la gestión y falta de diálogo

CSIF atribuye esta situación a una gestión de personal rígida, sin diálogo social y con escasa respuesta a las demandas de la plantilla, especialmente en cuestiones como la planificación de vacaciones, los días de asuntos particulares o la conciliación laboral.

Este modelo de gestión ha generado un clima laboral deteriorado y ha incentivado el traslado de funcionarios a otros centros, incluso asumiendo mayores desplazamientos.

Reclamación de medidas urgentes

Ante este escenario, el sindicato solicita a la dirección del centro una rectificación de la política de gestión de personal, incorporando criterios de flexibilidad y consenso.

También reclama la adopción inmediata de medidas para mejorar la seguridad, las infraestructuras y las condiciones de habitabilidad, así como la creación de canales efectivos de diálogo con las organizaciones sindicales.

El objetivo, según CSIF, es garantizar la seguridad, el buen funcionamiento del centro y recuperar la estabilidad de la plantilla, elementos que consideran esenciales para la calidad del servicio público penitenciario.