Reflexiones Australes

Zapatero y su influencia en América Latina

Gracias al juez José Luis Calama, nos enteramos de los ilícitos del expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, quien recientemente oficiara como animador y activo organizador de la Cumbre Progresista de Barcelona en defensa de la democracia. La que fuera definida por Zapatero, como: “la cumbre progresista global más importante del siglo”, contó con la asistencia de los presidentes de Brasil, Colombia, México, Sudáfrica, Uruguay y también del expresidente de Chile, Gabriel Boric. Zapatero ha sido cómplice de las dictaduras de Cuba y Venezuela, actuando como interlocutor con el Gobierno Español. Los daños ocasionados por Zapatero en América Latina han sido inmensos. La última Cumbre de Barcelona, demostró que muchos mandatarios, sabiendo que Zapatero caería tarde o temprano en las redes de la justicia, lo apoyaron, lo alabaron y compartieron con él. Resulta paradójico que el salón principal, en donde se llevó a cabo la Cumbre de Barcelona, tuviese el nombre de Salvador Allende, un pésimo expresidente de Chile, quien destruyó la economía y pretendió transformarlo en una segunda Cuba. Es de esperar que con las evidencias presentadas por el juez Calama, se derrumbe la gran farsa progresista, repleta de mercenarios y de aspirantes a millonarios a costa de los ciudadanos que dicen representar. Se ha llegado a un punto de no retorno. Los delincuentes y sus cómplices tendrán que ir cayendo uno a uno y los ciudadanos juzgar sus actuaciones. En Chile el gobierno del Presidente Kast ha ido encontrando irregularidades en muchos ministerios, cometidas por el gobierno de Boric, socio intelectual de Zapatero. La mexicana Sheinbaum, quien pretende que el pueblo español se incline ante ella para disculparse por hechos de hace 500 años, también promueve junto a Lula, a la marxista Bachelet para la secretaria general de la ONU. Estos personajes, forman parte de una banda de operadores que buscan llegar al poder para después saquear a sus Estados y a quienes lo financian. Son parte de aquellos que defienden a la ONU, con más de 130 mil funcionarios que no pagan impuestos y viajan por el mundo “haciendo nada”. El derrumbe de Zapatero traerá consigo un cambio de signo en el gobierno español, el cual ojalá, no venga acompañado de ingenuidad o de un diálogo mal entendido con aquellos que solo buscan destruir la democracia y perpetuarse en el poder. Zapatero debería ser juzgado no solo en España, sino también, en aquellos países en donde ejerció influencias ilegales e hizo negocios turbios en su beneficio y en el de su familia. Ojalá le caiga todo el peso de la ley y que la banda de operadores políticos sea desenmascarada sin piedad. Es de esperar que pronto regrese la democracia a Venezuela, a Cuba y a Nicaragua y que España recupere su sentido común y su unidad interna. Ojalá que los historiadores del mañana no se equivoquen a la hora de interpretar el desempeño de sus líderes y que los medios de comunicación no sigan favoreciendo a quienes deben ir a prisión. Ha llegado la hora de la justicia, de los fallos y de las sentencias.