LA MIRADA DE ULISAS descubrió recientemente a una periodista que busca la verdad al precio que sea, aún exponiendo su vida. Quizá, debido a su corta edad, sus 29 años, y a los principios férreos de darle un sentido profundo a su existencia, se autoriza a desafiar los peligros. Nora Bussigny es una reconocida periodista franco marroquí que se ha empeñado en sacar a relucir lo vivenciado, gracias a un periodismo de inmersión que le ha permitido infiltrarse en los ambientes, que desea conocer a fondo y poderlos referir con legitimidad. Le obligan a mimetizar sus ideas para empaparse de la adecuada información sobre el asunto que le interesa indagar. Disfraza sus verdades, oculta su identidad. Se hace pasar por un miembro más de la colectividad que desea averiguar de cerca. Se integra a los grupos de su elección. Se convierte activamente en parte de sus miembros y así, logra una exploración de raíz y de primera mano, sin levantar la menor sospecha de sus reales intenciones de evidenciar lo que le parece inaudito o sesgado. Pretende hurgar un mundo que no siempre se muestra con sus propósitos, los mimetiza sin perder la orientación de sus pretensiones. Su último libro “El nuevo antisemitismo” es la prueba del alcance de sus textos donde desenmascara el nuevo fenómeno. Sus fisgoneos obedecen a una línea de realidad porque brotan de una investigación, que no ha sido manipulada sino extraída de su propia fuente con testimonios que no ocultan el sentir o pensar de sus adeptos. Sentimientos e ideales que se desnudan frente a la confianza que inspira esta periodista de escudriñamiento. Su pretensión es mostrar el verdadero rostro de los colectivos militantes de izquierda, sobre todo aquellos con tendencia pro -palestina, antisionista y de una izquierda radical que ciega toda lógica. Su mira se basa en demonstrar que ciertos movimientos nacen con obvias manifestaciones de revivir el antisionismo, el antisemitismo de una manera velada bajo un discurso político, proyectado como un ideal. Una corriente que, lamentablemente, cada vez suma más seguidores, sin una búsqueda de la verdad sino de la necesidad de expresar un malestar propio, que halla eco en dichas organizaciones. Saben exaltar el odio donde se identifican muchas personas debido al propio malestar consigo mismo. La Mirada de Ulisas conoce su anterior libro donde indica lo que significa el wokismo con todas sus desaciertos para una sociedad que ha perdido el norte. Inclusive, Nora Bussigny, con perspicacia se detiene sobre las contradicciones que manejan ciertos grupos como: exaltar el terrorismo en nombre de combatir un supuesto colonialismo, sin importarles que, serían los primeros ejecutados por tomar la vocería de la disidencia o en muchas casos por ser homosexuales. Personas que verían sus vidas truncas en un paredón o en la horca. Desatienden el sentido de esos gobiernos con tal de manifestar su propio descontento sin analizar consecuencias ni ver la realidad como es. Distorsionan todo para cumplir con fines que alivian o pretenden apaciguar sus conciencias, algo equivocadas. En fin, Nora Bussigny, con su palabra acaricia la idea de que un día el mundo despertará de su inconsciencia. Ella se empeña en mostrar que la verdad prima sobre cualquier riesgo que se emprenda para desvelarla y hacerla evidente con argumentos de peso y de sobra. Un joven que sin ser judía, entiende los peligros que corre la humanidad. Merece ser leída y escuchada. Alerta sobre una desgracia inminente que se quiere silenciar.
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