Relator

Desencanto de un "nosotros"

Est-ce que j’ appartient
à un <<nous>>,
Ph. Sollers
 

De manera intuitiva preguntaríamos: ¿quiénes somos en esta geografía de la belleza y el temor o espanto? ¿En qué momento de la Historia (o meta-relato, si acaso alguno propone una medida posible) nos encontramos? ¿Hacia dónde nos dirigimos como sociedad (aquí o en América hispana)? ¿Qué caminos nos conducirían a un horizonte o puerto o estadio colectivo? Etcétera.

En este contexto, de nuevo, la pregunta abisal de Philippe Sollers: ¿acaso pertenezco a un <<nosotros>>?
La hora actual es de remozados –populistas— nacionalismos y soberanías.
Trump pisó el acelerador y sus entradas a Venezuela (¡un éxito de inteligencia y realización militares!, afirmó victorioso en días pasados) para retener y llevarse violentamente al dictador Maduro, sacudió precisamente las voces y los actores de nacionalismos y soberanías en nuestra América hispana.
Así mismo los momentos actuales de la sociedades en todos los continentes son nihilistas: <<la muerte de ese yo sustancial y continuo puede ser, a la vez, liberación respecto a la densidad acumulada en él>>, <<en lugar de la unidad del sujeto, la danza del devenir, sensación de alta velocidad que proveen los aires de la modernidad tardía>>, enunciaba Martín Hopenhayn.
Han caído (y están sepultados) los llamados meta-relatos: socialismo, ideologías, providencialismo y redentorismo histórico, epopeyas de masas, teleologismo racionalista, utopías globales, objetividad científica y Estado-Nación.
En efecto, todos los discursos totalizadores estarían bajo sospecha, así mismo toda gran Razón <<para arbitrar las reglas del conocimiento y de la acción humana>>.

Nihilismo

Así el nihilismo finisecular de Nietzsche, ¿qué ha pasado en el fondo?
El sentimiento de carencia de todo valor ha sido adquirido al tomar conciencia de que el carácter global de la existencia no puede ser interpretado por medio de conceptos tales como intencionalidad´, unidad´, o ´verdad´. No hay ninguna meta ni finalidad en la existencia; no existe ninguna unidad totalizadora en la pluralidad de acontecimientos: el carácter de la existencia no es verdadera, es falso>>.

Sin unidad totalizadora en la pluralidad de acontecimientos, el sin-sentido: el mundo parece carecer de valor.
En esta perspectiva, una vez más, ¿cómo pertenecer a un <<nosotros>>?

Un camino del y para un <<yo>> en disolución, quizás, afirmativamente, la poesía: lo innombrado y desconocido, el instante o las hechuras perdurables. 
Y las nuevas melodías nunca escuchadas.