La adhesión de Getafe a este tratado se enmarca dentro de su Estrategia Agroecológica Municipal, una hoja de ruta que busca recuperar los valores de la dieta mediterránea original. Según ha explicado Jesús Pérez, concejal de Transición Ecológica, el objetivo es reducir el peso de los productos ultraprocesados y la carne en la alimentación diaria, apostando por un consumo consciente que ponga en valor el origen de los alimentos y su forma de producción.
Esta iniciativa defiende la libertad de elección de los vecinos, ofreciéndoles las herramientas necesarias para conocer qué comen y cómo impactan sus decisiones en el entorno natural.
Un impulso a la economía local y la biodiversidad
Más allá de los hábitos alimenticios, el Plant Based Treaty funciona como una herramienta integral para proteger la biodiversidad y optimizar el uso de recursos vitales como el agua. Al unirse a esta red global, en la que ya participan ciudades como Ámsterdam o Edimburgo, Getafe refuerza su apoyo al sector primario sostenible y al pequeño comercio de barrio.
La estrategia municipal incluye acciones concretas que ya están en marcha, como el impulso a los huertos ecológicos, la promoción de mercados de productores locales y el respaldo a proyectos de seguridad social alimentaria que garantizan el acceso a productos de calidad para toda la población.
Liderazgo municipal frente al cambio climático
Desde su lanzamiento en 2021, este tratado inspirado en el modelo de no proliferación de combustibles fósiles ha sumado el respaldo de casi 70 ciudades en todo el mundo. Para Getafe, este movimiento supone un avance en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas a la industria alimentaria intensiva. Al integrarse en esta red internacional de expertos en nutrición y medio ambiente, la administración local reafirma su papel protagonista en la construcción de sistemas alimentarios más saludables frente a los desafíos ecológicos del siglo XXI.