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El Ayuntamiento de Alcalá exige aplazar el Bus-VAO de la A-2 hasta garantizar que no saturará el Corredor del Henares

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha solicitado al Ministerio de Transportes y a la DGT que aplacen la apertura del carril Bus-VAO de la A-2. El Gobierno municipal denuncia "improvisación" y exige garantías de que la medida no agravará los atascos diarios que sufren los vecinos.

El Ayuntamiento de Alcalá exige aplazar el Bus-VAO de la A-2 hasta garantizar que no saturará el Corredor del Henares - Foto del Ayuntamiento de Alcalá de Henares
photo_camera El Ayuntamiento de Alcalá exige aplazar el Bus-VAO de la A-2 hasta garantizar que no saturará el Corredor del Henares - Foto del Ayuntamiento de Alcalá de Henares

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares, a través de su concejal de Urbanismo, Infraestructuras, Vivienda y Movilidad, Cristina Alcañiz, ha reclamado formalmente al ministro Óscar Puente y a la Dirección General de Tráfico (DGT) que suspendan temporalmente la activación del sistema. La petición llega tras detectarse pruebas técnicas recientes en los paneles informativos y la señalización luminosa de la autovía, lo que apunta a una apertura inminente a lo largo de este verano. Desde el Consistorio complutense advierten de que una reforma de este calibre no puede ejecutarse desde la "improvisación" y sin una estrategia de coordinación real con las administraciones locales afectadas.

La principal preocupación técnica del Ejecutivo alcalaíno radica en la propia naturaleza del diseño del proyecto. A diferencia de los accesos construidos en otras radiales de entrada a Madrid, el Bus-VAO de la A-2 no se ha concebido mediante la construcción de un carril adicional reservado, sino a través de la reserva temporal del carril izquierdo ya existente para autobuses y vehículos de alta ocupación. Alcañiz ha subrayado que esta fórmula restará de forma drástica capacidad al tráfico general en una arteria que ya se encuentra estructuralmente saturada en las horas punta. "No se puede convertir la A-2 en un laboratorio de pruebas en pleno corredor de entrada a Madrid sin garantías para miles de vecinos que cada día dependen de esta autovía", ha aseverado la edil.

Exigencia de transparencia y un plan de contingencia con la R-2

Aunque el Gobierno municipal ha querido dejar claro que apoya firmemente el fomento del transporte público y las políticas de movilidad sostenible, insiste en que estas soluciones no pueden implantarse a costa de generar un mayor colapso e incertidumbre entre los trabajadores y estudiantes que se desplazan diariamente a la capital. El diseño actual del sistema suscita múltiples dudas entre los usuarios técnicos debido a la convivencia con las líneas de autobuses interurbanos, las restricciones de entradas y salidas del carril dinámico, y el riesgo evidente de embotellamiento al concentrar el grueso del parque vehicular en solo dos carriles comerciales.

Ante este escenario, el Ayuntamiento de Alcalá ha exigido al Ministerio de Transportes la publicación inmediata de todos los informes técnicos de simulación, los escenarios de tráfico previstos y el calendario definitivo de implantación. Asimismo, han solicitado el diseño de un protocolo alternativo de alivio para situaciones de congestión extrema, proponiendo formalmente la liberación temporal del peaje de la autopista radial R-2 cuando la autovía pública colapse.

Convocatoria de una reunión urgente

La reclamación local se enmarca en un contexto de descontento acumulado en la zona este de la región por el déficit de infraestructuras de transporte. Según ha recordado la concejala de Movilidad, los ciudadanos del Corredor arrastran un largo historial de incidencias recurrentes en la red de Cercanías Renfe y retrasos en proyectos de conectividad esenciales.

Por todo ello, Alcañiz ha concluido solicitando una mesa de trabajo conjunta y urgente en la que participen el Ministerio de Transportes, la DGT y el Consorcio Regional de Transportes de Madrid junto a todos los municipios afectados. El objetivo es consensuar una implantación que sea progresiva, segura y técnicamente evaluable, bajo una premisa fija para el consistorio: "Primero garantías, después puesta en marcha".