La concejal de Urbanismo, Infraestructuras, Vivienda y Movilidad, Cristina Alcañiz, ha denunciado formalmente el "bloqueo sistemático" que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, liderado por Óscar Puente, mantiene sobre una serie de proyectos viarios y medioambientales críticos para el municipio en el entorno de la autovía A-2.
La edil ha alertado de que la ciudad "no puede seguir esperando indefinidamente" tras haber transcurrido más de cinco meses desde la última cumbre técnica con la Demarcación de Carreteras del Estado en Madrid, celebrada el 17 de noviembre de 2025, sin que el departamento estatal haya ofrecido un calendario técnico o financiero. Por este motivo, el Ejecutivo local ha solicitado por registro una reunión de urgencia con la Secretaría de Estado de Transportes para desbloquear de forma directa unas actuaciones que califican de "compromisos históricos arrastrados durante años".
Cinco años de retraso en puntos negros y peligro de perder fondos UE
El malestar del ayuntamiento complutense se centra en la parálisis de las obras de mejora de la seguridad vial en los enlaces de la A-2 con la carretera de Camarma (punto kilométrico 29+700) y con la carretera de Meco (punto kilométrico 32+100). Ambas intervenciones se catalogaron oficialmente como "urgentes" en mayo de 2021. Según ha revelado Alcañiz, la documentación técnica de los dos enlaces fue remitida con informes favorables a las subdirecciones generales de Conservación en el primer semestre de 2024, quedando congeladas desde entonces. "Lo que era urgente en 2021 no puede seguir durmiendo en un cajón en 2026 por falta de voluntad política", ha recriminado la concejala.
El retraso del Ministerio no solo afecta a la seguridad, sino también a la salud pública y a la financiación europea. El ayuntamiento ha destapado que el plan de acción contra el ruido de la A-2, que contempla la instalación de pantallas acústicas para proteger a las urbanizaciones residenciales alcalaínas situadas entre los kilómetros 5 y 31, sigue pendiente de tramitación interna. Los técnicos municipales advierten de que la "lentitud burocrática" del equipo de Óscar Puente coloca a esta infraestructura en riesgo real de perder las subvenciones comunitarias asignadas debido al vencimiento inminente de los plazos de ejecución del proyecto.
Guerra al diseño del Bus-VAO: "Una decisión socialmente regresiva"
La mayor preocupación del término municipal a corto plazo radica en la inminente implantación del carril Bus-VAO en el Corredor del Henares. El ayuntamiento ha criticado duramente el diseño planteado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ministerio, al constatar que la medida no contempla una ampliación física o estructural de la calzada, sino la simple resta de uno de los carriles convencionales existentes para reservarlo al transporte público en franjas horarias específicas.
Desde el área de Movilidad sostienen que detraer espacio en una autovía que ya soporta una intensidad media diaria de tráfico sobresaturada provocará un efecto embudo inmediato. Alcañiz ha tildado la medida de "técnicamente discutible y socialmente regresiva para los municipios del este de la Comunidad de Madrid", augurando que el modelo dinámico sin separación física disparará la fricción lateral entre vehículos, elevará los tiempos de desplazamiento general y multiplicará las emisiones contaminantes en las horas punta.
Asimismo, el ayuntamiento reprocha que el Ministerio haya ignorado la enmienda a la totalidad aprobada en el Pleno municipal del pasado 17 de febrero de 2026, donde se exigía que el Bus-VAO operara sobre una plataforma independiente segregada por barreras físicas y coordinada con el Consorcio Regional de Transportes. La edil ha concluido afeando que el Gobierno central no haya diseñado un protocolo para decretar la gratuidad de la autopista de peaje radial R-2 en caso de colapso absoluto de la A-2: "Cuando una administración bloquea los accesos y las carreteras, bloquea también la inversión, la actividad económica y las oportunidades de desarrollo de toda una comarca".