Las previsiones meteorológicas destacan que los primeros días de la semana continuarán con temperaturas elevadas para la época, gracias a la presencia de un sistema anticiclónico que favorece la entrada de aire cálido sobre gran parte de la península. Las máximas podrían superar los 25 °C en zonas del área mediterránea y registrar valores por encima de lo normal incluso en el norte y el interior peninsular, una anomalía térmica propia de abril o mayo.
Este ambiente cálido vendrá acompañado de cielos mayormente despejados y estabilidad atmosférica, pero también de contrastes importantes entre las horas centrales del día, cálidas, y las nocturnas o primeras horas de la mañana, más frescas.
Sin embargo, los modelos consultados por Meteored señalan que a partir de mediados de semana la dinámica atmosférica cambiará. Se espera la aproximación de nuevos frentes atlánticos que podrían traer precipitaciones, especialmente en el norte y el oeste peninsular, así como un descenso de temperaturas, más acusado hacia el final de la semana y el próximo fin de semana.
Mientras el inicio de semana se presenta estable y suave, las previsiones señalan que la inestabilidad atmosférica podría venir acompañada de nubes, lluvia y descenso térmico, especialmente a partir del jueves o viernes, cuando la probabilidad de precipitaciones aumentará y el termómetro tenderá a regresar a valores más acordes con el final del invierno.
En conjunto, el panorama meteorológico de esta semana ofrece un primer tramo con un claro anticipo primaveral en temperaturas diurnas, seguido de un cambio hacia condiciones más frescas y húmedas, que recuerda la variabilidad típica del clima a finales de febrero.