Ley de Suelo de Madrid

Arquitectos y Comunidad presentan la nueva Ley de Suelo de Madrid, que promete menos burocracia y más seguridad jurídica

El anteproyecto de la Ley LIDER busca agilizar el urbanismo en Madrid con menos trámites, nuevos planes municipales y mayor seguridad jurídica

Ley LIDER 02
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El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) y la Comunidad de Madrid han presentado a los profesionales del sector el borrador de la Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER), el nuevo marco normativo que regulará la ordenación del territorio y la actividad urbanística en la región durante los próximos años.

La iniciativa, enmarcada en la estrategia Madrid 2050, tiene como objetivo simplificar la planificación urbanística, reducir la burocracia y agilizar la puesta en marcha de proyectos, al tiempo que se refuerza la seguridad jurídica y la sostenibilidad del desarrollo territorial.

Una ley para responder al crecimiento de la región

Durante la jornada, el decano del COAM, Sigfrido Herráez, subrayó la importancia de la norma ante el crecimiento demográfico previsto. Según explicó, la Comunidad de Madrid podría albergar tres millones de habitantes más en 2050, lo que hace imprescindible disponer de suelo suficiente y de una planificación eficiente.

Sin territorio no hay ciudad”, señaló Herráez, quien insistió en que el trabajo del sector depende directamente de la aprobación de la ley y de los nuevos instrumentos de planificación.

El decano también reclamó cautela respecto al uso de las declaraciones responsables, una de las herramientas clave del anteproyecto, para evitar que generen inseguridad jurídica a largo plazo. “Es importante facilitar y agilizar los procesos, pero sin perder seguridad jurídica”, advirtió.

Urbanismo más flexible y menos cargas administrativas

Por su parte, la directora general de Urbanismo, Sara Aranda, defendió que la nueva normativa llega en un “momento óptimo para facilitar el desarrollo de los próximos diez años” y apostó por un modelo de urbanismo más flexible, que permita adaptar los usos del suelo a nuevas necesidades sin recurrir constantemente a modificaciones del planeamiento.

El anteproyecto introduce varias novedades estructurales:

  • Simplificación del sistema de planes a dos instrumentos principales:

    • Plan Estratégico Municipal (PEM), para el modelo de ciudad a largo plazo.

    • Plan Ejecutivo, único instrumento habilitado para transformar el suelo.

  • Nueva clasificación del suelo en urbanizado, rural protegido y rural no protegido.

  • Impulso a los Proyectos de Alcance Regional para dinamizar la actividad económica.

  • Refuerzo de la disciplina urbanística y de la función social de la propiedad.

Además, la ley prioriza la regeneración urbana como herramienta para rehabilitar áreas degradadas y fomentar un desarrollo más sostenible.

Apoyo a municipios y digitalización de la gestión

Uno de los ejes del texto es el apoyo a los ayuntamientos, especialmente a los de menor tamaño. La normativa contempla asistencia técnica y financiera, así como estándares dotacionales más flexibles para municipios con menos de 1.000 habitantes.

También se incorpora la figura del acompañamiento técnico, que permitirá a estas localidades contar con apoyo en estudios previos, informes sectoriales y tramitación ambiental.

En paralelo, la gestión urbanística avanzará hacia la digitalización, con el uso de herramientas tecnológicas como inteligencia artificial, drones y sistemas electrónicos para agilizar procedimientos.

Asimismo, se potenciará la colaboración público-privada mediante Entidades Colaboradoras Urbanísticas (ECU) y se reforzará el papel del Jurado Territorial de Expropiación como órgano técnico independiente para fijar indemnizaciones.

Un nuevo marco para agilizar proyectos y atraer inversión

Con la Ley LIDER, el Gobierno regional busca modernizar el urbanismo madrileño, hacerlo más predecible y reducir los tiempos de tramitación, un factor clave para desbloquear desarrollos urbanísticos y facilitar la construcción de vivienda.

El anteproyecto, que aún deberá continuar su tramitación, aspira a convertirse en la herramienta que guíe el crecimiento territorial de la Comunidad de Madrid durante las próximas décadas, combinando agilidad administrativa, seguridad jurídica y sostenibilidad.