Las detenciones se produjeron la semana pasada tras diversas fases de investigación y explotación que permitieron localizar y arrestar a muchos de los receptores de los fondos estafados y bloquear cerca del 15% del dinero defraudado.
Siete de los arrestados están imputados por estafas de tipo smishing, un método que consiste en enviar SMS que simulan proceder de entidades bancarias y que incluyen enlaces a páginas web falsas donde se solicitan datos sensibles para acceder y vaciar cuentas bancarias.
Otras siete detenciones se relacionan con fraudes vinculados a compras en sitios de segunda mano, donde los productos supuestamente adquiridos, como contenedores, vehículos o teléfonos móviles, nunca fueron entregados a los compradores.
También se practicaron seis detenciones vinculadas a un caso de sextorsión, en el que una víctima recibió comunicaciones amenazantes tras acceder a una web de contactos y acabó realizando múltiples transferencias bajo coacción.
En otros hechos investigados se han detenido a cinco personas por estafas a negocios de hostelería que recibieron llamadas de supuestas compañías eléctricas reclamando pagos urgentes por deudas inexistentes, así como a dos personas implicadas en la llamada estafa del falso hijo en apuros, en la que los autores se hacen pasar por familiares para solicitar dinero urgente por supuestos problemas.
Además, las pesquisas policiales llevaron al arresto de una persona que realizó un falso pago de un viaje con los datos bancarios de una víctima y de otra que utilizó la identidad de un tercero para darse de alta en una plataforma de apuestas online, generando extracciones de aproximadamente 6.000 € sin que la víctima fuera consciente.
La Guardia Civil continúa con las investigaciones para rastrear el destino de los fondos y evitar que se cometan nuevas estafas de este tipo, al tiempo que recomienda extremar la precaución ante mensajes sospechosos, enlaces fraudulentos y operaciones de pago no verificadas.