Las educadoras infantiles han vuelto a movilizarse este jueves en Madrid con una concentración frente a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, en la calle Alcalá 31, en el marco de una semana de protestas marcada por la huelga indefinida iniciada el pasado 7 de abril.
La protesta se produce en un contexto de creciente conflictividad en el sector del primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), donde las trabajadoras denuncian precariedad laboral, ratios elevadas y falta de reconocimiento profesional.
Una huelga que entra en su séptima semana
Las educadoras madrileñas mantienen una huelga indefinida desde hace más de un mes, a la que se sumó un paro estatal el pasado 7 de mayo. El conflicto sigue abierto tras semanas de movilización y negociaciones sin avances significativos.
Las trabajadoras reclaman, entre otras medidas, la bajada de ratios por aula, mejoras salariales, la implantación de la pareja educativa (dos profesionales por clase) y el reconocimiento de su labor como personal docente.
Actualmente, según el decreto autonómico en vigor desde 2008, las aulas pueden contar con hasta ocho bebés de 0-1 años, 14 niños de 1-2 años y 20 de 2-3 años, cifras que las educadoras consideran incompatibles con una atención adecuada.
Exigen una ley estatal y más inversión pública
El movimiento también ha puesto el foco en la necesidad de una Ley estatal de mínimos para el ciclo 0-3, que regule aspectos clave como las ratios o la organización pedagógica.
Las educadoras insisten en que esta etapa no es un servicio asistencial, sino una fase fundamental en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores, por lo que reclaman su blindaje educativo por ley.
Junto a ello, exigen mayor inversión pública para dignificar salarios, ampliar plazas y favorecer la gestión directa de los centros, frente a un modelo que denuncian como basado en la externalización.
Manifestación estatal este sábado en Madrid
El punto álgido de las movilizaciones llegará este sábado 23 de mayo con una manifestación estatal que recorrerá el centro de Madrid desde Atocha hasta Sol a partir de las 12:00 horas.
Está prevista la llegada de autobuses desde distintos puntos del país para “teñir Madrid de amarillo”, símbolo del colectivo, y visibilizar sus reivindicaciones.
Las educadoras quieren poner en el centro del debate las condiciones de la infancia y de las profesionales que sostienen el sistema, denunciando que los derechos del sector se han convertido en “subastas al mejor postor”.
Un conflicto con múltiples responsabilidades
El conflicto refleja también tensiones competenciales entre administraciones. Mientras la Comunidad de Madrid señala que algunas reivindicaciones dependen del Estado o de la negociación colectiva, las educadoras consideran que existe margen de actuación autonómica y falta voluntad política.
En paralelo, el Ministerio de Educación se ha comprometido a estudiar una revisión de ratios a nivel estatal, aunque el colectivo exige que las medidas se concreten con financiación y plazos.
Con la huelga aún activa y sin acuerdo a la vista, las movilizaciones continúan intensificándose en Madrid, donde las educadoras advierten de que la situación actual es “insostenible” tanto para las profesionales como para las propias aulas.

