Cataluña, Alicante y Almería, zonas prioritarias para los tiburones
La investigación ha permitido localizar espacios especialmente relevantes para la alimentación, reproducción y migración de distintas especies de tiburones y grandes depredadores marinos en el Mediterráneo occidental.
Entre las áreas identificadas destacan los cañones submarinos de la costa de Cataluña, las aguas del Golfo de Alicante y diversos puntos frente a la costa de Almería, considerados enclaves esenciales para la supervivencia de estas especies.
El trabajo ha sido coordinado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).
Tecnología satelital y análisis genético para seguir a los escualos
Para desarrollar el estudio, los investigadores combinaron técnicas de marcaje satelital de ejemplares vivos con análisis genéticos de diferentes especies de tiburones.
El proyecto ha centrado su trabajo en especies como la tintorera, el marrajo y el tiburón zorro, depredadores fundamentales para mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas marinos mediterráneos.
Los científicos analizaron movimientos migratorios, patrones de reproducción y estructura poblacional de estas especies a lo largo del litoral mediterráneo español, desde Blanes hasta Cartagena.
Compatibilizar pesca y conservación
El estudio forma parte del proyecto COTI, una iniciativa impulsada por el CSIC que busca compatibilizar la actividad pesquera con la conservación de los tiburones en el Mediterráneo.
El objetivo es diseñar futuras medidas de gestión adaptativa y áreas marinas protegidas que reduzcan la mortalidad accidental provocada por la pesca sin generar un gran impacto socioeconómico en el sector pesquero.
La investigación se ha desarrollado en colaboración con asociaciones de pesca comercial y recreativa, así como con administraciones públicas y entidades científicas.
Una amenaza creciente para especies esenciales
Los investigadores recuerdan que los tiburones y rayas figuran entre las especies más amenazadas del Mediterráneo debido principalmente a la pesca accidental y la sobreexplotación marina.
Su desaparición puede provocar efectos en cadena sobre las cadenas tróficas y alterar el funcionamiento de los ecosistemas marinos a largo plazo.
Por ello, el equipo científico considera prioritario reforzar las medidas de conservación y avanzar hacia una gestión más sostenible de los recursos marinos.
Un proyecto con apoyo europeo
El proyecto COTI cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad y está cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
Además del CSIC, participan entidades como la Generalitat de Catalunya y la Fundación Zoo de Barcelona.