Elecciones europeas

La Eurocámara apuesta por la agilidad frente a la representatividad y propone que solo los partidos con más de un 2% de votos tengan escaños

El Parlamento Europeo ha solicitado a los Estados miembros que establezcan un umbral mínimo del 2% de los votos válidos para poder acceder al reparto de escaños en las elecciones al Parlamento Europeo. La recomendación forma parte de un informe sobre la reforma del proceso electoral europeo, con el objetivo de lograr una distribución más estable y proporcional de los escaños.

 

Interior del Parlamento Europeo - Foto de la Unión Europea (Servimedia)
photo_camera Interior del Parlamento Europeo - Foto de la Unión Europea (Servimedia)

Los eurodiputados defienden que fijar este umbral ayudaría a reducir la fragmentación parlamentaria y facilitar la formación de acuerdos dentro de la Eurocámara. Según el informe aprobado, esta medida permitiría que las formaciones con un apoyo muy reducido no accedan a escaños, garantizando que solo los partidos con respaldo significativo de la ciudadanía ocupen plazas en el hemiciclo y desaparezcan las minoritarias.

La Eurocámara pide a los países de la Unión Europea que adapten sus sistemas electorales para incorporar este mínimo del 2% en la legislación de cara a los próximos comicios europeos, previstos para 2029.

Apoyos y críticas

Los defensores de la iniciativa sostienen que el umbral consolidaría un Parlamento más ágil y menos fragmentado, con menor presencia de grupos minoritarios. Sin embargo, algunos críticos alertan de que esta medida podría dejar fuera a nuevas formaciones emergentes, reduciendo la diversidad representativa.

El debate en la Eurocámara refleja la dificultad de equilibrar representatividad y eficacia en una institución que integra a ciudadanos de 27 países con sistemas políticos y electorales muy distintos.

Próximos pasos

Aunque la recomendación ha sido aprobada por el Parlamento Europeo, su aplicación depende de que los Estados miembros la incorporen a sus normas electorales en el marco de una futura reforma. La propuesta ahora se debatirá con los gobiernos nacionales y en foros comunitarios, donde se definirán los detalles sobre cómo y cuándo podría implementarse.