Venezuela

La captura de Maduro sacude a España y sitúa a Zapatero en el centro de la tormenta política

La caída del líder chavista tras una operación de EE. UU. abre una crisis diplomática y desata una ofensiva política contra Zapatero, mientras Sánchez pide desescalada.

 

José Luis Rodríguez Zapatero, durante una entrevista con Servimedia | Foto de Jorge Villa
photo_camera José Luis Rodríguez Zapatero, durante una entrevista con Servimedia | Foto de Jorge Villa

La madrugada del 3 de enero de 2026 ha marcado un punto de inflexión en la política internacional con el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido capturados y trasladados fuera de Venezuela tras una operación militar a gran escala. El impacto del suceso no se ha limitado a Caracas: en España el terremoto político ha colocado en el foco al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Trump confirmó en su red social Truth Social que la operación fue ejecutada por fuerzas estadounidenses y que ofrecería más detalles en una rueda de prensa desde Mar-a-Lago. El Gobierno venezolano ha denunciado una “gravísima agresión militar” y ha decretado el estado de conmoción exterior, mientras Delcy Rodríguez ha exigido una “prueba de vida inmediata” de Maduro y ha llamado a movilizar a las fuerzas cívico-militares.

Zapatero, bajo una presión inédita

El nombre de José Luis Rodríguez Zapatero se ha convertido en tendencia en redes sociales y tertulias políticas tras la captura del líder chavista. Desde distintos medios y sectores se recuerda su papel como mediador habitual del régimen venezolano, sus frecuentes viajes a Caracas desde 2016 y su participación como “observador” en las elecciones de 2024, cuestionadas por la oposición y por organismos internacionales.

Además, vuelve a escena el caso del rescate de Plus Ultra, aerolínea investigada por la Fiscalía Anticorrupción por un presunto blanqueo de capitales, donde varios medios han señalado a Zapatero como posible intermediario político, extremo que no ha sido confirmado judicialmente. A ello se suman informaciones procedentes de EE. UU. que apuntan a que las agencias estadounidenses han intensificado el rastreo de sus actividades, en el marco de las investigaciones abiertas tras la extradición del exjefe de inteligencia venezolano Hugo “El Pollo” Carvajal.

Fuentes citadas por prensa económica y política sostienen que Washington estudia medidas como la retirada de visado o incluso la aplicación de sanciones financieras bajo la Ley Magnitsky, aunque por el momento no existe ninguna orden formal ni imputación contra el expresidente español.

Pedro Sánchez, en una posición delicada

El golpe al chavismo deja al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una situación de difícil equilibrio. El Ejecutivo ha reiterado que España no reconoció los resultados de las elecciones venezolanas de 2024 y ha hecho un llamamiento a la desescalada, la moderación y el respeto al Derecho Internacional, ofreciendo los “buenos oficios” diplomáticos de España para buscar una salida pacífica a la crisis.

Sin embargo, la cercanía histórica de Zapatero al régimen de Maduro y su papel como interlocutor no oficial entre Caracas y Moncloa complican el discurso de neutralidad del Gobierno. Desde la oposición se insiste en que la caída de Maduro puede derivar en consecuencias políticas y judiciales para figuras clave del socialismo español.

Reacciones políticas y tormenta en redes

Mientras Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo han celebrado la captura del líder chavista como una “oportunidad histórica para la democracia venezolana”, desde sectores de la izquierda se ha condenado la intervención militar de Estados Unidos como una violación de la soberanía nacional.

En paralelo, las redes sociales se han llenado de memes y mensajes irónicos sobre Zapatero, convertido en protagonista inesperado del episodio, reflejo del desgaste de su imagen pública por su relación con el chavismo.

Una nueva era geopolítica

La operación de Trump contra Maduro reconfigura el tablero político de América Latina y proyecta sus efectos hasta Europa. Para España, el episodio supone algo más que una crisis diplomática: reabre viejas heridas sobre la relación del socialismo con el chavismo y coloca bajo escrutinio a figuras que durante años actuaron como mediadores.

En este nuevo escenario, la figura de Zapatero aparece como uno de los grandes damnificados políticos, mientras Pedro Sánchez intenta preservar la estabilidad de su Gobierno en medio de una tormenta que apenas comienza.