Crisis diplomática

Chile rechaza la revocación de visas de EE. UU. y exige explicaciones formales

El Ejecutivo de Gabriel Boric niega cualquier actuación contra la seguridad regional, exige explicaciones formales a Washington y denuncia la falta de notificación diplomática previa.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de la República de Chile, Gabriel Boric, a su llegada a La Moncloa | Foto de Pool Moncloa/Fernando Calvo
photo_camera El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de la República de Chile, Gabriel Boric, a su llegada a La Moncloa | Foto de Pool Moncloa/Fernando Calvo

El Gobierno de Chile expresó este jueves su “sorpresa” y “rechazo categórico” ante el anuncio del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la revocación de visas oficiales a tres funcionarios chilenos, a quienes Washington acusa de participar en actividades que “socavan la seguridad regional”.

La decisión, comunicada públicamente desde Estados Unidos sin notificación diplomática previa, ha abierto un episodio de tensión entre ambos países en el tramo final del mandato del presidente Gabriel Boric.

Chile niega cualquier acción contra la seguridad regional

En un comunicado oficial, el Ejecutivo chileno rechazó las acusaciones y afirmó que el país “descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros Estados”. Asimismo, condenó la imposición de medidas unilaterales que —según el texto— vulneran la independencia nacional y el derecho soberano de Chile a conducir su política exterior.

El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, citó al embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd, para solicitar explicaciones formales y conocer los nombres de los funcionarios afectados, ya que —según indicó la Cancillería— no se había recibido comunicación oficial previa al anuncio público.

Desde el Ejecutivo chileno se subrayó que no es práctica diplomática habitual realizar anuncios de esta naturaleza sin notificación formal al Estado involucrado, especialmente tratándose de países que mantienen relaciones estratégicas de larga data.

Una medida con base legal discrecional

La legislación estadounidense otorga amplias facultades al Departamento de Estado para conceder, negar o revocar visados por razones vinculadas a seguridad nacional o política exterior, sin obligación de hacer públicos los fundamentos específicos. Sin embargo, expertos en derecho internacional señalan que, aunque la potestad es soberana, el procedimiento diplomático suele implicar comunicación previa entre gobiernos para evitar fricciones innecesarias.

Hasta el momento, Washington no ha detallado públicamente las supuestas actividades que habrían motivado la revocación de visas, ni ha identificado oficialmente a los funcionarios chilenos señalados.

Relaciones bilaterales en un momento delicado

La relación entre Chile y Estados Unidos ha estado marcada durante décadas por cooperación en comercio, defensa, seguridad y energía. Ambos países mantienen un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2004 y colaboran en instancias multilaterales hemisféricas.

El episodio se produce además en un contexto político relevante: Chile se encuentra en plena transición institucional tras las elecciones presidenciales, con el gobierno saliente gestionando sus últimas semanas de mandato.

Analistas consultados por medios chilenos como Emol y BioBioChile coinciden en que el anuncio introduce un elemento de incertidumbre diplomática en un momento en que la estabilidad regional y la coordinación en seguridad —particularmente en materia de crimen organizado transnacional y migración— forman parte de la agenda común entre Washington y varios gobiernos latinoamericanos.

Eventuales repercusiones en aspiraciones internacionales: el factor Bachelet

El incidente diplomático podría tener también implicaciones indirectas en el plano multilateral. En los últimos meses, distintos círculos internacionales habían mencionado el nombre de Michelle Bachelet como posible candidata a ocupar nuevamente un alto cargo dentro del sistema de Naciones Unidas.

Bachelet, que ya ejerció como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022, mantiene presencia y reconocimiento en foros internacionales. Aunque no existe hasta el momento una candidatura oficial formalizada para un puesto específico, expertos en diplomacia multilateral recuerdan que Estados Unidos —miembro permanente del Consejo de Seguridad— desempeña un papel relevante en equilibrios y negociaciones internas dentro del sistema de Naciones Unidas.

En ese contexto, cualquier fricción bilateral prolongada podría influir en apoyos estratégicos en procesos de designación futura. No obstante, fuentes diplomáticas chilenas subrayan que no existe vínculo formal entre la actual controversia y eventuales aspiraciones internacionales de figuras políticas del país, y llaman a evitar interpretaciones prematuras hasta que se conozcan los fundamentos completos de la decisión estadounidense.

Debate político interno en Chile

La reacción del Ejecutivo ha generado repercusiones internas. Sectores de la oposición han calificado el episodio como grave y han solicitado transparencia sobre el trasfondo de las acusaciones estadounidenses. Desde el oficialismo, en cambio, se ha insistido en la defensa de la soberanía nacional y en la necesidad de canalizar el conflicto por vías diplomáticas formales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró que Chile mantiene su compromiso con la estabilidad regional y la cooperación internacional, y que cualquier diferencia debe abordarse mediante los mecanismos institucionales propios del derecho internacional.

¿Escalada o incidente puntual?

Por el momento, no se han anunciado medidas de reciprocidad por parte de Chile. Fuentes diplomáticas consideran que el desenlace dependerá de la información que entregue Washington en las próximas horas o días.

La clave estará en determinar si la revocación de visas responde a un expediente concreto vinculado a seguridad o si forma parte de una estrategia más amplia de presión política en América Latina.