El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Nicolás Maduro ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela, junto a su esposa, tras una operación militar “a gran escala” llevada a cabo por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano.
STATEMENT FROM PRESIDENT DONALD J. TRUMP pic.twitter.com/nHDqtsqRFh
— Karoline Leavitt (@PressSec) January 3, 2026
El anuncio lo ha realizado el propio mandatario a través de su red social Truth Social, donde ha confirmado que Estados Unidos ha ejecutado ataques dentro del país sudamericano, después de que durante la madrugada se produjeran explosiones en zonas civiles y militares de los estados de Miranda, Aragua, La Guaira y Caracas.
Trump ha indicado que la operación se ha desarrollado con la participación de agencias estadounidenses encargadas del cumplimiento de la ley y ha convocado una rueda de prensa en Mar-a-Lago a las 11.00 horas locales para ofrecer más detalles.
Fuentes estadounidenses hablan de una ofensiva planificada desde hace días
Según la cadena CBS, citando a fuentes gubernamentales, Trump dio luz verde a la operación hace varios días, aunque inicialmente se valoró ejecutarla durante la Navidad. Finalmente, los altos mandos militares decidieron priorizar otras operaciones contra el Estado Islámico en Nigeria, retrasando el ataque contra Venezuela.
Las informaciones sobre la captura de Maduro llegan tras semanas de tensión creciente entre Washington y Caracas, en un contexto de bombardeos previos contra supuestas narcolanchas y advertencias públicas del presidente estadounidense.
Caracas denuncia una “gravísima agresión militar” y decreta el estado de emergencia
El Gobierno venezolano ha reaccionado calificando los ataques como una “gravísima agresión militar” de Estados Unidos, ha decretado el estado de emergencia nacional y ha llamado a la población a defender el país.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha asegurado que Caracas está siendo bombardeada y ha solicitado la convocatoria urgente de reuniones tanto del Consejo de Seguridad de la ONU como de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El Congreso de EE UU, al margen de la operación
Según ha informado la cadena CNN, el Comité del Senado para los Servicios Armados no fue informado previamente de los ataques. La legislación estadounidense exige la autorización del Congreso para actos de guerra, un paso que la Administración Trump no habría dado durante los últimos meses de escalada contra Venezuela.
Varios senadores demócratas habían intentado frenar cualquier intervención militar unilateral mediante proyectos de ley, pero estas iniciativas fueron bloqueadas por la mayoría republicana.
España sigue la situación y mantiene activo su gabinete de crisis
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, está siguiendo la situación en contacto permanente con el embajador en Caracas y con la jefa de la diplomacia europea, además de haber activado el gabinete de crisis. Desde Exteriores aseguran que todo el personal diplomático español se encuentra a salvo.
Las aerolíneas que operan entre España y Venezuela, como Iberia, Air Europa o Plus Ultra, mantienen la suspensión de vuelos al menos hasta el 31 de enero, ante el deterioro de la seguridad.
Reacciones políticas y silencio de la oposición venezolana
Mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, ha instado a Maduro a rendirse para evitar más sufrimiento al pueblo venezolano, la oposición venezolana en el exilio ha preferido no pronunciarse por el momento, a la espera de confirmaciones oficiales sobre lo ocurrido.
El régimen narcoterrorista de Maduro debe rendirse inmediatamente y evitar sufrimiento al pueblo venezolano, al que ha torturado sin descanso y con brutalidad.
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) January 3, 2026
El factor Zapatero y el caso ‘El Pollo’ Carvajal: una pieza clave del contexto
La captura de Maduro se produce en un momento especialmente delicado para las relaciones entre Estados Unidos, Venezuela y España. Hace apenas semanas se conoció que el Departamento de Justicia de EE UU estudia acciones penales contra el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, tras recibir documentación del ex jefe de inteligencia venezolano Hugo “El Pollo” Carvajal.
Las revelaciones apuntan a supuestos vínculos económicos entre Zapatero y operaciones de PDVSA, lo que podría situarle como “colaborador necesario” en tramas del régimen chavista. Aunque las autoridades estadounidenses no lo han confirmado oficialmente, el escenario ha encendido todas las alarmas políticas y jurídicas.
El economista José Ramón Riera ha advertido que este proceso podría derivar incluso en una búsqueda y captura internacional, subrayando que “Estados Unidos con el tema Venezuela se ha puesto muy bestia y ha decidido que va a por todas”. En su opinión, la investigación contra Zapatero refleja un endurecimiento sin precedentes de Washington frente al entramado político y financiero del chavismo.
Este contexto judicial podría explicar el giro radical de la Administración Trump, que ahora no solo presiona diplomáticamente al régimen de Caracas, sino que ha pasado a la acción militar directa y a la neutralización de su cúpula.
