Tras un proceso electoral que ha ratificado su modelo de gestión, Manuel Martínez del Peral se sienta a analizar el horizonte de una profesión en plena transformación. Con una Junta de Gobierno renovada en un 40%, el presidente busca equilibrar la veteranía de quienes conocen los entresijos de la administración con la "savia nueva" necesaria para afrontar retos como la digitalización o la atención domiciliaria.
En un momento donde los costes y las nuevas normativas tensionan el sistema, Martínez del Peral apuesta por la evidencia científica y la colaboración con otros profesionales de la salud para demostrar que la farmacia madrileña es, hoy más que nunca, una pieza insustituible para la sostenibilidad del sistema nacional de salud.
Para empezar, con esta reelección, ¿cuál ha sido el criterio para elegir a los demás miembros de la Junta de Gobierno?
Han cambiado nueve miembros de Junta de Gobierno y el criterio, obviamente, es que tengan el perfil profesional adecuado, que lo cumplen todos sin ningún lugar a duda, pero también tienen que cumplir un perfil humano. Un perfil humano que permita tener una Junta que sea un equipo, y un equipo que funcione alineado, que compartamos valores, que compartamos un modelo y que, obviamente, dentro de las discrepancias, que estas se resuelvan de una manera correcta para que funcionemos como un equipo, que es lo realmente importante.
Se habla mucho del equilibrio en los equipos de mando, del porcentaje de sangre nueva, de nuevo talento. ¿Qué hay de este porcentaje de estos jóvenes en el equipo actual?
Se renueva el 40% de la Junta de Gobierno y además con el gran orgullo de que las nueve personas que salen perfectamente; tenemos una relación estupenda con todos ellos y, por tanto, no es fruto de una escisión de un grupo, sino de decisiones personales y profesionales que se han tomado por parte suya o por parte de la candidatura.
Estoy muy contento porque no supone una ruptura de la Junta anterior, que ha sido la que ha liderado la transformación del Colegio y a la que estoy enormemente agradecido. Es cierto que a esta "savia nueva" que entra, ese 40%, la mayoría de ellos gente más joven y con nuevas ideas, se une la experiencia que tenemos los que nos hemos quedado, que somos 13 personas más; esto nos da una fortaleza que creo que antes no teníamos.
Hace cuatro años éramos cuatro que veníamos de la etapa anterior y 18 nuevos, lo cual suponía un reto muy importante en cuanto a que toda una Junta no conocía cómo funciona el Colegio o la Administración. Eso nos pudo hacer que fuésemos más lentos. Ahora, con 13 personas que ya conocen cómo funciona el Colegio y cómo negociamos, los nuevos entran muy arropados y a reforzar el trabajo que estamos haciendo.
¿En qué áreas específicas crees que esa frescura de esa savia nueva va a marcar más la diferencia?
En varias. Creo que lo primero que cambia, que tiene una gran relevancia, es el vocal de oficina de farmacia. Es un cargo que desgasta mucho porque está en el día a día en contacto con las 3.000 farmacias de Madrid, y entra una persona joven con unas capacidades excelentes y una forma de relacionarse que nos va a dar mucha fortaleza; sabe analizar bien los temas y va a dar mucha paz ahí. En la vocalía de hospitales entra una persona de consenso con la Sociedad Madrileña de Farmacia Hospitalaria para cohesionar intereses en todo lo que es hospitalaria.
Como curiosidad, en análisis clínicos entra la jefa de servicio del Hospital 12 de octubre, haciendo que por primera vez en la historia haya dos jefes de servicio del Servicio Madrileño de Salud dentro de una Junta de Gobierno. Luego entra gente también muy joven en industria y en la vicepresidencia segunda, que tiene una amplia experiencia en proyectos asistenciales para bajar al terreno esos proyectos y arrancarlos.
¿Os asusta un poco todas estas nuevas incorporaciones o confiáis plenamente?
Yo confío plenamente en ellas. Llevaba siete u ocho meses que ya sabía que algunos puestos iban a variar y he visto a muchos farmacéuticos. Ha habido algunos que, cumpliendo el perfil profesional, en el personal tenía dudas de cómo iban a encajar en el equipo. Lo que yo quería es que encajasen a nivel humano también, porque hay que conseguir la fortaleza del equipo. Se han metido de una manera bastante coordinada: sale Óscar, que deja la vicepresidencia, sube la vicepresidenta primera, y José Manuel Becerra, que venía de la vocalía de oficina de farmacia, pasa a otra posición.
Entra Navidad, que es aire fresco, pero entra con experiencia en temas asistenciales importantes. Y la vocalía que deja José Manuel es ocupada por Fernando Sánchez, en quien tenemos plena confianza para la vocalía de oficina de farmacia. El resto de vocalías, como todas han entrado en muy buena relación con la persona que sale, la transmisión de información y proyectos ha sido impecable.
No hay un corte, sino una continuidad de lo que se estaba haciendo con lo que se va a hacer ahora. Los vocales antiguos están en plena disposición para colaborar y echar una mano a los nuevos.
¿Hay algún departamento o vocalía nueva, se está reforzando alguna cúpula de manera especial con el tema de la IA o la salud mental, que es una preocupación creciente?
No se puede hacer un cambio tan radical en un proceso electoral porque todo cambio en las vocalías debe ser llevado como cambio de estatutos a la asamblea. Es bastante probable que hagamos una propuesta de modificación de estatutos y ahí se verá si las vocalías actuales son las que tiene que haber o si tenemos que meter complementos para cubrir espacios como el medicamento de uso animal. Somos 22 personas y cubrimos todo el espectro. Temas específicos como salud mental deben ser asumidos por las vocalías correspondientes. Por ejemplo, el área de pacientes se va a asumir entre varias vocalías en relación con asociaciones, liderado por la vocal de dermofarmacia pero con apoyo de hospital, farmacéuticos adjuntos y la vicepresidenta segunda.
¿Cuáles son los retos más importantes en esta nueva etapa?
Nuestro lema de campaña nos definía muy bien: consolidar para seguir creciendo. Tenemos que consolidar el remate de la Ley de Ordenación Farmacéutica, es decir, el desarrollo reglamentario, que abre todo el tema de la atención farmacéutica domiciliaria, el SPD como servicio profesional y el tema de guardias y horarios. También acercar los medicamentos hospitalarios al paciente a través de la coordinación con farmacia hospitalaria. Queremos consolidar esa farmacia que no solo tiene una parte sanitaria, sino también social, con proyectos como Prevecolon a nivel de salud pública o el papel de la farmacia rural dentro de Pueblos con Vida para reforzar el SPD, la toma de parámetros biomédicos y los desfibriladores. Todo eso hará que se vea a la farmacia como un componente más del sistema sanitario que ayuda a descongestionar ante el incremento de población.
Dentro de ese papel social, ¿qué proyectos específicos destaca el Colegio para abordar problemas tan complejos como la soledad?
Ahí hay un proyecto con una parte social muy importante, que es el de adherencia junto a soledad no deseada que hemos empezado en Collado Villalba junto con servicios sociales. La farmacia o servicios sociales ponen de manifiesto que una persona tiene riesgo de soledad y lo intentamos controlar con dispositivos de medicación para que la farmacia vea al paciente semanalmente y estemos en comunicación con servicios sociales si no tiene la atención familiar adecuada o no se toma bien la medicación. Esto va muy asociado también a problemas de salud mental de gente que vive sola y cuya salud se va degradando.
¿De momento es "solo" en Collado Villalba?
De momento es en Collado Villalba. Una de las cosas que hicimos desde el inicio es generar evidencia científica. Tenemos que demostrar a la Administración que estos proyectos generan una mejora en la salud de las personas y una mayor eficiencia en el sistema sanitario. Ahora mismo son proyectos concretos que hay que consolidar. Vamos a poner mecanismos como los dinamizadores, que son farmacéuticos del servicio de información profesional que darán soporte exclusivo a esas farmacias para que tengan éxito y, basado en evidencia científica, demostrar sus bondades para que tengan continuidad en el tiempo.
¿Cuál es el balance de la etapa anterior?
Es un balance muy satisfactorio. Entramos hace cuatro años con dos objetivos: una transformación profunda del colegio a nivel interno y externo. A nivel interno, queríamos una institución más útil, eficiente, abierta y dinámica. Eso llevó a un cambio de estructura, de organigrama y de personas que liderasen proyectos. Han sido cuatro años intensos, pero hoy tenemos una estructura ágil y competitiva, y los farmacéuticos nos han refrendado el modelo. Nos decían que se ha notado muchísimo el cambio del colegio en estos cuatro años. Hacia afuera, creamos un plan estratégico hablando con todo el sector: administración, asociaciones, colegiados y empleados. Eso nos hace previsibles y nos ha dado muchísima credibilidad ante la Administración.
¿Cuál ha sido el aspecto más complicado de la etapa anterior?
Hemos tenido momentos duros. Por ejemplo, la Ley de Ordenación Farmacéutica tuvo un momento crítico donde desaparecieron funciones de la farmacia hospitalaria. Con mucho trabajo conseguimos que volviesen a aparecer en el redactado final.
A nivel interno, cambiamos todo a nivel digital: página web, herramientas de comunicación y la centralita.
¿Cuáles son los primeros temas que vais a tocar en esta nueva etapa?
Los que comentábamos antes. En la última etapa arrancaron proyectos como Pueblos con Vida, Prevecolon, el plan pionero en Collado Villalba y el tema del medicamento hospitalario. Esos son los temas que están encima de la mesa para empujar. Debido al resultado tan bueno de Prevecolon, vamos a pedir que se amplíen estas competencias en otros cribados. Lo que tenemos que hacer es consolidarlos y, a partir de ahí, seguir creciendo en nuevos proyectos.
Se ha comentado el tema de implementar un sistema en el que la farmacia sea un punto de consultas, que tengan una labor más allá de dispensar medicamentos. ¿Cómo convencer a la opinión pública o a sindicatos como AMYTS que no es "intrusismo"?
El farmacéutico es el experto en el medicamento y la relación con los pacientes es diaria; muchas veces, somos el punto de derivación hacia el médico de esas pequeñas patologías. Existen proyectos como Pharmacy First en el Reino Unido donde se asumen responsabilidades en pequeñas patologías para descongestionar el sistema con protocolos consensuados con médicos.
No queremos hacer una invasión de competencias, hay que ser razonables: cuando una cita de urgencia tarda 10 o 12 días, hay patologías que no duran ese tiempo, pero generan incomodidad. Creo que con protocolos determinados se puede avanzar en consonancia con el Colegio de Médicos y Enfermería. Lo que no podemos hacer es que el perjudicado sea el paciente. Pasa igual con la vacunación: mientras Europa incluye a la farmacia en la vacunación de la gripe, aquí no, a pesar de que se incrementa un 20% el número de personas vacunadas por la cercanía y capilaridad de la farmacia.
¿Habéis podido explicar estas cuestiones?
Son temas que tenemos que hablar y hay que tratar con cuidado, ser políticamente correctos, pero no podemos dejar de tocarlos porque la evidencia científica demuestra que la colaboración entre profesionales sanitarios es beneficiosa para el paciente. Llega un momento en que no se pueden dar argumentos de otro tipo porque el beneficiado es el paciente.
La Comunidad de Madrid ha anunciado ayudas para modernizar farmacias y facilitar la atención domiciliaria. ¿Puede esto derivar en que se repartan medicamentos a domicilio a través de grandes empresas de mensajería?
El espíritu de la norma no es ese. El espíritu es ofrecer acceso a una persona que tiene dificultades para llegar a la farmacia, lo que llamamos "atención farmacéutica domiciliaria"; lo otro es el "delivery", que para nada es el espíritu de la norma y se limita en función de la zona básica. Además, el servicio debe ser hecho por el farmacéutico o una persona de la farmacia bajo su responsabilidad. Estaremos muy atentos, junto con la Administración, para que no se dé ese fenómeno.
La farmacia es una de las carreras con mayor empleabilidad. ¿A qué se debe?
A la cantidad de salidas profesionales que tiene. Somos el profesional sanitario más presente en toda la cadena de salud: desde la investigación de nuevos medicamentos, fabricación, distribución, estudios clínicos hasta la dispensación. Es una carrera con una fortaleza impresionante. Desde el colegio trabajamos para que esos farmacéuticos no se desactualicen con un proyecto formativo potente. En 2024 pusimos un plan estratégico y hemos pasado de formar a 4.700 farmacéuticos en 2022 a casi 15.000 en 2024. Hemos doblado la oferta formativa con un refrendo muy importante de los profesionales.
Muchas farmacias necesitan partir turnos y jornadas parciales, que no son la opción más atractiva profesionalmente. ¿Cómo se puede tratar este aspecto para atraer personal?
Es uno de los grandes problemas. Hay otras salidas profesionales con características que se ajustan más a los jóvenes de hoy en día. En las farmacias tenemos limitaciones: un establecimiento sanitario abierto al público no puede hacer contrato de trabajo a distancia.
Vamos a hacer mucha concienciación en las universidades para poner en valor al farmacéutico como profesional sanitario y no solo como un comercio. También tenemos que incentivar la parte empresarial porque habrá un relevo generacional en breve.
Una de las formas es cambiando los baremos de acceso a nuevas farmacias para los farmacéuticos adjuntos, que son los que trabajan el día a día y deberían ser los primeros en tener acceso a esas aperturas.
¿Por qué la salida hacia consultoras o marketing es tan frecuente?
Las consultoras buscan gente con formación amplia y capacidad de abordar información y transformarla. Farmacia es una de las carreras donde te obligan a pensar y es muy rica en ese aspecto.
A veces cuando no hay un medicamento el paciente tiene que buscar en varias farmacias o esperar a que lo traigan a la más cercana. ¿El COFM baraja alguna idea de tener una aplicación para que el paciente pueda buscar donde hay stock?
Existe ya una herramienta que se llama FarmaHelp a través del Consejo General que lleva funcionando unos cinco años, aproximadamente. Es una herramienta que los farmacéuticos tenemos para ponernos en contacto con farmacias en un radio determinado y preguntarnos si tenemos tal medicamento para resolverle el problema al paciente.
¿Cuáles son las mayores preocupaciones de los farmacéuticos a día de hoy?
El día a día está bastante estabilizado, pero una de mis mayores preocupaciones es mantener un modelo donde predomina la parte sanitaria frente a intereses económicos o empresariales. Se está dando un fenómeno donde fondos de inversión o empresas intentan entrar como propietarios de farmacias, y eso rompe la idea del establecimiento sanitario.
Debemos defender la capilaridad de la farmacia española, la formación de sus profesionales y la rapidez de la distribución. Este sistema sostuvo a la población durante la pandemia y debemos defenderlo evitando experiencias de modelos desregulados en nuestro modelo regulado. Sanitariamente, para la población, es el mejor modelo posible.