La patronal ha manifestado a través de un comunicado que las decisiones adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo para paliar las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Irán resultan claramente insuficientes. Según el CNTC, la viabilidad de los servicios de transporte está en riesgo, por lo que reclaman un refuerzo urgente de las ayudas actuales que permita compensar el impacto real de los costes operativos.
En este sentido, el sector ha solicitado elevar la cuantía de las ayudas destinadas al gasóleo hasta alcanzar los 25 céntimos por litro. Las empresas argumentan que la bonificación vigente no cubre el encarecimiento real del combustible, lo que compromete la estabilidad financiera de las concesiones públicas. Asimismo, han reclamado que las ayudas directas para aquellos autobuses que utilizan combustibles alternativos al gasóleo se sitúen en un mínimo de 1.500 euros por vehículo, una cifra que consideran acorde a los niveles actuales de actividad y consumo del transporte de viajeros.
Un plan de choque para garantizar la movilidad
La patronal insiste en que las circunstancias excepcionales que atraviesa el mercado energético requieren medidas de mayor calado y duración. Por ello, instan al Gobierno no solo a elevar la cuantía de las subvenciones, sino también a extender su cobertura y garantizar su eficacia mientras persista la inestabilidad internacional.
Para el CNTC, la actualización de los precios en los contratos públicos es una pieza clave para asegurar que el transporte de pasajeros siga siendo un servicio público eficiente y sostenible frente a la escalada inflacionista.