El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en colaboración estratégica con CaixaBank, ha dado un paso firme en su apuesta por la digitalización del campo español. Con esta iniciativa, que cuenta con una dotación global de 4,6 millones de euros hasta 2026, busca dar respuesta a desafíos críticos como la gestión inteligente del agua, la economía circular y la biotecnología.
Las 15 finalistas han sido escogidas entre casi 200 solicitudes procedentes de 14 provincias distintas. Entre los proyectos enfocados en la inteligencia de datos y la gestión digital, destacan la plataforma Agrikola.ai de Barcelona, la navarra Sowify Global Solutions y las soluciones de analítica avanzada de Perfect Numbers en Lugo. En una línea similar, la sevillana Makensia aporta eficiencia operativa mediante asistentes telefónicos inteligentes basados en IA.
Robótica avanzada y sostenibilidad hídrica
La automatización de tareas pesadas y la precisión en el campo son los ejes de empresas como Agrinpulse de Lérida y la almeriense Groditech, ambas desarrolladoras de robots autónomos para labores agrícolas. Por su parte, la madrileña MiFood Robot aplica la robótica a la industria alimentaria, mientras que la murciana Agrocaptur presenta una solución sostenible mediante equipos LED para el control selectivo de plagas. En el ámbito de las infraestructuras rurales, la zaragozana Augan y la conquense Big Guardian aportan sensórica IoT y vigilancia inteligente para entornos sin conectividad tradicional.
La eficiencia en el uso de recursos hídricos y la optimización de procesos químicos tienen un papel protagonista en esta edición. La granadina Hidroinfiltrador ha diseñado un sistema para mejorar la retención de agua en el suelo, reduciendo la evaporación. De forma paralela, la valenciana Veganic y la barcelonesa Insectius trabajan en soluciones biotecnológicas para reducir insumos químicos y valorizar subproductos mediante el uso de insectos.
Innovación en logística y nuevos materiales
El programa también abarca la optimización de la cadena de suministro y la creación de productos de valor añadido. La empresa coruñesa Orixe Salgada destaca por su modelo de biorrefinería especializado en nanotecnología y nuevos materiales, mientras que la vizcaína Pappstor propone soluciones tecnológicas avanzadas para mejorar la conservación y logística de los productos agroalimentarios, reduciendo de forma drástica las mermas.
Este ecosistema de innovación, respaldado por una inversión ministerial de 640.000 euros para el presente ejercicio, reafirma el objetivo del MAPA de atraer y retener talento tecnológico en la industria agroalimentaria. A través de este programa, que se prolongará hasta finales de 2026, se pretende asegurar que la innovación no solo se genere en los laboratorios, sino que se traduzca en una mejora real de la competitividad y la sostenibilidad del sistema productivo español.