Empleo

UPTA denuncia una brecha de ingresos del 30% entre mujeres y hombres autónomos

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos ha puesto de relieve la persistente desigualdad económica y social que afecta al emprendimiento femenino en España. Según los datos difundidos por la organización, las mujeres autónomas perciben ingresos un 30% inferiores a los de sus homólogos masculinos, una brecha que se arrastra durante toda la trayectoria profesional y culmina en la jubilación.

 

Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos UPTA por el 8M pide reducir la brecha entre hombres y mujeres autónomos
photo_camera Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos UPTA por el 8M pide reducir la brecha entre hombres y mujeres autónomos

Actualmente, las mujeres representan el 37% del total del colectivo en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, con más de 1,2 millones de afiliadas. Sin embargo, este crecimiento en número no ha venido acompañado de una equiparación en condiciones, ya que factores como la concentración en sectores de menor rentabilidad y las dificultades de acceso al crédito lastran su desarrollo económico.

La doble jornada: más trabajo remunerado y doméstico

El informe de UPTA revela una alarmante diferencia en los tiempos de trabajo. Mientras que los hombres autónomos dedican entre 9,5 y 10 horas diarias a su actividad, las mujeres promedian entre 11 y 14 horas de jornada laboral.

A este exceso de horas se añade la carga de los cuidados y tareas domésticas, en las que las mujeres invierten 14 horas más a la semana que los hombres.

Esta falta de corresponsabilidad limita la capacidad de las trabajadoras por cuenta propia para consolidar y escalar sus proyectos empresariales.

Obstáculos financieros y segregación sectorial

La desigualdad también se manifiesta en el acceso a la financiación. Según los estudios analizados por la organización, las mujeres tienen un 25% menos de probabilidades de obtener créditos para sus negocios debido, principalmente, a la falta de avales o garantías. Asimismo, la presencia femenina sigue siendo testimonial en sectores como la construcción, la industria o el transporte, donde apenas alcanzan el 10% y se enfrentan a barreras invisibles de discriminación y rechazo.

Impacto en la jubilación y necesidad de reformas

Las consecuencias de esta trayectoria precaria se reflejan con dureza al finalizar la vida laboral. Las pensiones de las autónomas son un 25% inferiores a las de los hombres, con una media de 886 euros frente a los 1.174 euros de los varones.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, ha insistido en que el emprendimiento femenino es la base del crecimiento del trabajo autónomo en el país, pero requiere urgentemente políticas públicas que favorezcan la conciliación real y eliminen los obstáculos financieros estructurales.