El proyecto estrella, financiado con presupuesto propio del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), se dirige a jóvenes de entre 16 y 18 años. Esta iniciativa, que se extenderá a toda España, se ejecutará en colaboración con entidades sin ánimo de lucro y se estructurará en dos etapas: una fase inicial de capacitación teórica y una posterior de contrato de formación en alternancia. El objetivo es que estos jóvenes adquieran experiencia real mientras desarrollan profesiones con alta demanda en el mercado actual.
Impulso al metal y la construcción: Captación de talento
En paralelo al programa para menores, el Ministerio de Trabajo pondrá en marcha dos proyectos piloto adicionales en colaboración con las fundaciones laborales de la Construcción y el Metal. Estas acciones, dotadas con 10 millones de euros, buscan la cualificación y recualificación de trabajadores migrantes para dar respuesta a las necesidades productivas de estos sectores estratégicos. Según ha destacado la ministra, estos programas son el complemento necesario al próximo proceso de regularización de personas extranjeras en España.
Productividad e inclusión social
Durante la clausura del programa 'Formación en ruta' en A Coruña, iniciativa organizada por la FUNDAE y la Fundación Laboral de la Construcción, Díaz ha subrayado que estas medidas "aúnan la inclusión social, la integración laboral y la mejora de la productividad". Al atraer talento a sectores con dificultades para cubrir vacantes, el Gobierno busca transformar el proceso migratorio en una oportunidad de desarrollo económico tanto para los trabajadores como para el tejido empresarial de España.
"La construcción y el metal tienen un importante potencial de asunción de personas trabajadoras para responder al desarrollo productivo del país. Y nuestro Ministerio contribuye a que el proceso de regularización aúne inclusión social, integración laboral y mejora de la productividad", ha resumido.