El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado oficialmente que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, será la candidata promovida por España para presidir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De materializarse su elección, Díaz se convertiría en la primera mujer en asumir la dirección de este organismo multilateral centrado en la regulación de los derechos laborales a nivel global.
Es un honor anunciar la candidatura de Yolanda Díaz para dirigir la OIT. Por primera vez, una mujer y nuestro país estarían al frente de esta institución fundamental para la defensa del trabajo digno y la justicia social.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 23, 2026
Yolanda ha demostrado con políticas y resultados su…
A través de un mensaje institucional, el jefe del Ejecutivo ha defendido el perfil de la ministra, destacando su vocación de consenso, su trayectoria en la gestión pública y su compromiso con el diálogo social y la promoción del trabajo decente. Díaz aspira a relevar en el cargo al togolés Gilbert F. Houngbo, actual director general de la institución.
Balance de gestión y la baza del diálogo social
Desde Moncloa se ha puesto en valor el paquete de reformas laborales y sociales coordinadas por la titular de Trabajo durante sus años al frente del ministerio, destacando la consecución de 30 acuerdos en la mesa del diálogo social con patronal y sindicatos.
Entre los principales hitos normativos que respaldan la candidatura, el Ejecutivo resalta la reforma laboral de 2021 —orientada a la reducción de la tasa de temporalidad en el mercado laboral español—, la denominada 'Ley Rider' para regular el trabajo en plataformas digitales y los sucesivos incrementos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Refuerzo de la posición multilateral de España
Con este movimiento diplomático, el Ejecutivo busca consolidar la influencia institucional de España en la OIT, organismo multilateral con el que el país ha suscrito un total de 141 convenios internacionales.
La candidatura impulsada por Moncloa pretende posicionar a la OIT como el actor central en la gobernanza de las transformaciones globales del mercado de trabajo, abordando retos derivados de la transición ecológica, los avances tecnológicos y los cambios en los modelos productivos.