Morosidad empresarial

El plazo medio de pago baja en 2025, pero sigue un 34% por encima del límite legal y la morosidad repunta

El plazo medio de pago cae a 80,5 días en 2025, pero sigue superando ampliamente el límite legal, mientras repunta la morosidad empresarial
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La morosidad empresarial en España cerró 2025 con señales mixtas. Aunque el Período Medio de Pago (PMP) mantuvo su tendencia descendente, la realidad es que las empresas siguen cobrando muy por encima del plazo legal, al tiempo que la morosidad en ventas a plazo vuelve a repuntar tras dos años de mejora.

Según el Observatorio de Morosidad elaborado por CEPYME, el PMP se situó en 80,5 días de media en 2025, lo que supone una ligera mejora respecto a 2024, pero aún supera en un 34% el límite legal de 60 días. Este desfase evidencia que el retraso en pagos continúa siendo un problema estructural, especialmente para las pymes.

Descenso del PMP con fuertes diferencias por tamaño y sectores

La evolución del PMP no ha sido homogénea. Mientras el conjunto de la economía mejora ligeramente, persisten grandes diferencias entre tipos de empresas.

En particular, las pequeñas empresas registraron un leve empeoramiento, pasando de 78,7 a 78,9 días, manteniéndose por debajo de los 80 días pero aún por encima del marco legal. En contraste, las grandes compañías protagonizaron un ajuste notable, reduciendo su PMP en más de 30 días hasta los 69,4 días.

A nivel sectorial, el comportamiento también fue desigual:

  • Construcción: el peor dato, con 96,5 días, superando niveles de 2024
  • Agroalimentario: tendencia al alza, hasta 74,4 días
  • Servicios: mejora significativa, hasta 70,6 días
  • Industria: descenso moderado, hasta 74,3 días

Estos datos reflejan una clara heterogeneidad sectorial, con especial debilidad en la construcción, donde los retrasos son estructuralmente más elevados.

Madrid lidera los retrasos en pagos

Por comunidades autónomas, el informe señala que ocho regiones lograron mejorar sus plazos de pago, destacando Baleares y La Rioja.

Sin embargo, en el extremo opuesto, la Comunidad de Madrid registró el PMP más elevado, con 90,9 días, seguida de Murcia (89,1) y Galicia (88,7). En cambio, Aragón (68,7) y Baleares (69,0) presentan los mejores comportamientos.

La morosidad vuelve a crecer tras dos años de caída

Uno de los datos más preocupantes es el cambio de tendencia en la morosidad. El índice de morosidad en ventas a plazo (IMFVP) aumentó hasta 54,1 puntos, frente a 52,9 un año antes, rompiendo la tendencia descendente iniciada en 2023.

El deterioro fue especialmente acusado en:

  • Sector agroalimentario, con un incremento del 36,2%
  • Industria, con una subida más moderada

Por el contrario, los servicios y la construcción mostraron cierta contención, aunque esta última sigue siendo el sector con peor comportamiento estructural: un 55% por encima de la media nacional.

Las microempresas, las más castigadas por los retrasos

El tamaño empresarial sigue siendo determinante. Las microempresas continúan siendo las más vulnerables:

  • Su índice de morosidad es un 17% superior a la media
  • El 10,7% de sus facturas se cobra con más de 30 días de retraso
  • En el conjunto de pymes, el porcentaje de retrasos supera el 10%

Además, el informe confirma una regla clara: cuanto menor es la empresa, mayor es el retraso en el cobro de sus facturas.

Menos pagos puntuales y más retrasos intermedios

Otro indicador relevante es el deterioro en la puntualidad de los pagos. En 2025:

  • Solo el 30,4% de las facturas se pagaron en plazo, frente al 32,6% en 2024
  • Aumentan los pagos con retrasos de hasta 30 días
  • Los retrasos graves (más de 90 días) se mantienen contenidos, en torno al 0,83%

Esto sugiere un desplazamiento hacia retrasos más moderados, pero más frecuentes.

El coste de la morosidad supera los 5.500 millones

Pese a la mejora en los tipos de interés y en el PMP, el impacto económico sigue siendo muy elevado. El coste financiero de la deuda comercial alcanzó los 5.568 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025.

De esta cifra:

  • Casi 2.000 millones corresponden a pymes
  • Las microempresas soportaron 611 millones
  • Las pequeñas empresas, 781 millones

La reducción de los tipos de interés ayudó a contener el coste, pero no evitó que la carga siga siendo significativa.

Ventas aplazadas en mínimos, pero sin aliviar la presión

El porcentaje de ventas aplazadas se mantiene en niveles muy bajos, en torno al 0,34%, lo que indica que las empresas siguen limitando el crédito comercial.

Sin embargo, este dato no implica necesariamente una mejora estructural, ya que puede reflejar también restricciones de liquidez o mayor cautela empresarial.

Perspectivas: mejora moderada, pero riesgos al alza

El informe concluye que, aunque 2025 ha estado marcado por un entorno económico favorable —crecimiento y menor coste financiero—, persisten factores de riesgo:

  • Aumento de la incertidumbre geopolítica
  • Posible encarecimiento de la financiación
  • Deterioro de la puntualidad en pagos
  • Mayor presión sobre sectores como construcción y agroalimentario

En este contexto, la morosidad sigue siendo un problema estructural para el tejido empresarial español, con especial impacto en las empresas más pequeñas.