Instituto Cervantes

La Caja de las Letras recibe la escafandra precursora del traje aeroespacial diseñada por el ingeniero Emilio Herrera

El Instituto Cervantes ha abierto las puertas de su emblemática Caja de las Letras para acoger el legado del ingeniero aeronáutico, aviador y expresidente del Gobierno de la Segunda República en el exilio Emilio Herrera, considerado uno de los grandes pioneros de la ingeniería aeroespacial española. Entre las piezas depositadas destaca una réplica de la escafandra diseñada por el científico en 1935, precursora de los actuales trajes espaciales.
Foto: Instituto Cervantes / Alba Pacheco
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El acto, organizado en colaboración con la Real Academia de la Ingeniería, contó con la participación de la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero; el presidente de la Real Academia de Ingeniería, Jaime Domínguez Abascal; el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos, José Manuel Hesse; y el director de la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos, Gustavo Alonso.

También asistieron como testigos de honor el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, Francisco Braco Carbó, y los bisnietos de Emilio Herrera, Selena y Diego.

Un legado científico y humanista

La caja número 1421 de la Caja de las Letras alberga ahora un conjunto de documentos y objetos vinculados a la trayectoria del ingeniero granadino, entre ellos un retrato fechado en Nueva York en 1928, varios facsímiles de manuscritos originales y el discurso de ingreso de Herrera en la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, pronunciado en 1933 bajo el título Ciencia y Aeronáutica.

Además, la Fundación ENAIRE ha donado a la Biblioteca Patrimonial del Instituto Cervantes diversas publicaciones sobre la vida y obra del científico, así como una tarjeta NFC con documentos digitalizados relacionados con su legado.

Durante el acto, Carmen Noguero destacó que Emilio Herrera fue “un ejemplo extraordinario de dedicación al servicio público, al avance científico y al compromiso con su país”, subrayando su capacidad para “unir el rigor científico con una profunda vocación humanista”.

El precursor del traje espacial

Uno de los momentos centrales del homenaje fue la entrega de la réplica de la escafandra diseñada por Herrera para vuelos estratosféricos en globo aerostático. El proyecto, desarrollado en los años treinta, anticipó elementos esenciales de los actuales trajes espaciales.

Jaime Domínguez Abascal calificó a Herrera como “un auténtico visionario y pionero de la ingeniería aeroespacial”, destacando que su figura “ha permanecido demasiado tiempo en segundo plano pese a la extraordinaria magnitud de sus aportaciones”.

Ciencia, exilio y memoria histórica

Tras la Guerra Civil española, Emilio Herrera se exilió en París, donde continuó desarrollando su actividad científica y colaboró con instituciones internacionales como la UNESCO y la Office National d'Études et de Recherches Aérospatiales.

Además de su labor investigadora, llegó a ocupar la presidencia del Gobierno de la República española en el exilio.

La jornada concluyó con la conferencia Emilio Herrera Linares: por la ciencia hasta el cielo, por el cielo hasta la ciencia, impartida por el general de división Armando Díaz Bruguera, experto del cuerpo de Ingenieros del Ejército del Aire y del Espacio.