La exposición ofrece un acercamiento al género japonés ukiyo-e —“imágenes del mundo flotante”—, desarrollado entre los siglos XVII y comienzos del XX mediante la técnica de la xilografía. Estas estampas, producidas en madera y difundidas de forma seriada, se convirtieron en testigos visuales de una sociedad en transformación.
El tren como símbolo de modernidad
La inauguración del primer ferrocarril japonés en 1872, que unió Shimbashi (Tokio) con Yokohama durante la Restauración Meiji, marcó un punto de inflexión en el país. El tren pasó a representar progreso, apertura a Occidente y cambio social. Incluso antes de su puesta en marcha oficial, algunos artistas imaginaron su llegada inspirándose en modelos occidentales, reflejando la fascinación por la nueva tecnología.
Autores como Hiroshige III, Chikuyō, Ikkei, Kasamatsu, Kokunimasa, Kunichika, Kuniteru II, Kunisana II, Kunitoshi, Kyochika, Shigekiyo, Yoshitora o Yoshitoshi incorporaron la locomotora de vapor a paisajes tradicionales, donde el tren atraviesa puentes y convive con templos, campos y escenas cotidianas. El resultado es una integración visual que combina delicadeza estética y testimonio histórico.
Técnicamente, las obras destacan por el sofisticado grabado polícromo en madera, con efectos de gradación y una riqueza cromática que influyó en artistas occidentales del siglo XIX, especialmente en los impresionistas franceses.
Aunque el tema ferroviario no fue el más frecuente dentro del ukiyo-e, las estampas reunidas poseen un notable valor documental: revelan cómo la tecnología transformó la percepción del espacio, aceleró el ritmo de vida y redefinió la experiencia del viaje en el Japón moderno.
La Colección RailArte
Las piezas proceden de RailArte, una colección iniciada hace más de tres décadas por Luis Díaz-Guerra, profesional vinculado al ámbito ferroviario. Con más de mil obras centradas exclusivamente en el tren —óleos, grabados, acuarelas, dibujos y collages—, abarca desde el siglo XIX hasta la actualidad y representa estilos como hiperrealismo, impresionismo, naíf, abstracto o figurativo. Custodiada en buena parte por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, es la única colección pictórica temática sobre el ferrocarril existente en España.
Un museo en una estación histórica
El Museo del Ferrocarril tiene su sede en la antigua estación de Delicias, inaugurada en 1880 y uno de los principales ejemplos de arquitectura industrial española. Su exposición permanente recorre la historia del sistema ferroviario a través de distintos itinerarios temáticos: tracción a vapor, eléctrica y diésel; infraestructuras; control del tráfico; medición del tiempo y la maqueta “Territorio Ferroviario”, la mayor de España con trenes en movimiento.
Además de su programación estable, el museo impulsa exposiciones temporales, actividades educativas y la circulación de trenes históricos. En 2024 fue reconocido como Mejor Museo de Cultura Popular en los Premios de los Lectores +Historia de National Geographic.