Tras varios años escribiendo en sus redes sociales y, más específicamente, en su cuenta de Instagram @malaherba, Gabriela decidió dar el paso de volcar sus reflexiones en una novela titulada Casi Adultos que personalmente he disfrutado muchísimo. Siempre me ha gustado leerla, recuerdo una época que hizo una especie de diario que publicaba los domingos, sus reflexiones no son frívolas en ningún caso aunque nos esté hablando de que su relación más estable haya sido con sus gafas Ray-Ban. Más bien al contrario, denotan un ejercicio de reflexión que pocos pueden reflejar por escrito.
Además, me he sentido muy identificada con prácticamente cada uno de sus textos, por eso he dejado el libro tiritando de tanto subrayado y marcas en las páginas -algo que no hago nunca-. Os traigo a modo de ejemplo algunas píldoras que creo ilustran bien lo que pretendo transmitir: tenemos que “dejar de vivir como si la vida necesitara sorprendernos constantemente para tener sentido”; “a veces me siento espectadora en una película en la que no participo aunque se supone que soy la protagonista” o, haciendo referencia a su abuela “creo que su verdadero legado somos nosotros”.
Me parece que es un retrato generacional en el que nos vemos reflejados muchos porque tal y como ella nos explica en su libro, todos hemos vivido mudanzas traumáticas, rupturas amorosas más dolorosas de lo necesario, trabajos en los que se ha abusado de nuestra inocencia y también la pérdida de amistades que creíamos serían para toda la vida. No obstante, no creo que sea un libro que se circunscriba a una edad, a cualquiera le puede resultar interesante lo que cuenta Gabriela.
Nadie mejor que la propia autora para explicarnos cómo ha sido escribir Casi adultos y qué es lo que necesitaba contar. Os transcribo la entrevista a continuación.
1.- Asumiendo que te gusta escribir, ¿cuándo decidiste dar el paso a las páginas de una novela? ¿En qué categoría clasificarías la tuya, porque no es autoficción pero tampoco es una novela al uso?
Llevaba muchos años aplazándolo. Mi editora contactó conmigo en el momento perfecto: tenía ganas, ideas y tiempo. Hubo mucha química desde el principio y en un año y un par de meses salió el libro.
Es un libro breve de crónicas y reflexiones sobre los inconvenientes de crecer. Parte de vivencias personales y de mi entorno, pero la literatura también hace su trabajo. Si tuviera que etiquetarlo, diría que se mueve entre la autoficción y el ensayo narrativo.
2.- ¿Cómo fue el proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o manía específica?
Hay un texto en el libro que se llama “procrastinar con elegancia”, y define bastante bien mi forma de trabajar. Cuanto más dejo reposar los textos, mejor salen.
Cuando empiezas a pensar en algo sobre lo que quieres escribir, lo vas conectando con todo lo que te ocurre. Estás más atenta. Es como cuando descubres algo nuevo y de pronto lo ves en todas partes. Necesito ese tiempo para que las ideas crezcan, se relacionen entre sí y aparezcan de forma más trabajada.
3.- ¿En algún momento tuviste pudor de exponerte tanto en un libro? Porque supongo que a muchos les habrá pasado como a mí, que por seguirte en RRSS sabemos perfectamente a quien te refieres en el libro aunque únicamente emplees iniciales.
No sentí en ningún momento que me estuviera exponiendo tanto. En los casos en los que uso nombres o iniciales es, en realidad, un homenaje a esas personas o a lo que representan en mi vida.
Las que no aparecen nombradas es deliberado: ahí pasan a formar parte de un universo más literario. Y a veces, para mejor.
4.- ¿Crees que el desamor fue lo que te impulsó a escribir el libro?
En absoluto. Llevaba años con la idea de escribir un libro, desde la adolescencia. En los últimos años fue tomando forma y llegué a barajar tres posibles proyectos. Uno de ellos incluso lo empecé, pero no encontré la voz ni la distancia que necesitaba, así que lo dejé. Cuando me senté con mi editora, le conté las tres ideas y decidimos empezar por esta.
El libro habla de desamor, sí, pero sobre todo habla de amor en un sentido amplio: familia, mudanzas, inestabilidad, deseo, ciudad, verano, arte… y de esa etapa en la que todo parece estar en construcción. Me gusta que los lectores se sienten identificados en varios aspectos, porque todos hemos estado en esas situaciones.
5.- ¿Te gustaría escribir una novela como el siguiente libro?
Sí. En este primer libro quería aproximarme al formato que llevo trabajando en Instagram desde 2018: el texto breve y reflexivo.
Aquí los textos están hilados por una misma etapa vital, un momento de cambios y crecimiento. Pero sí, me interesa explorar una estructura más narrativa en el futuro.
6.- ¿Hay alguna temática sobre la que nunca escribirías?
Diría que novela histórica. Me costaría mucho escribir sobre una época que no he vivido ni de cerca.
Es un género fascinante y muy exigente a nivel de documentación, pero ahora mismo no me veo dedicándole el tiempo y la precisión que requiere.
Muchas gracias por tu tiempo y dedicación Gabi, estamos deseando leerte en tu próxima novela. Nos vemos en el próximo artículo y mientras tanto, sigamos leyendo.