Una excavación arqueológica autorizada por la Dirección General de Patrimonio Cultural y la Oficina del Español de la Comunidad de Madrid ha sacado a la luz restos óseos del siglo XIX durante las obras de construcción de un parking subterráneo en la calle Arapiles 8, en el distrito de Chamberí.
El hallazgo se enmarca en el Recinto Histórico de Madrid, una zona catalogada como arqueológica, lo que ha obligado a que las intervenciones se desarrollen bajo metodología arqueológica al uso, según explicó el Gobierno regional.
Vínculo con el Cementerio General del Norte
Los expertos apuntan a que los huesos corresponderían al Cementerio General del Norte, en funcionamiento entre 1809 y 1884. Se trataría, probablemente, de restos procedentes de fosas comunes u osarios, estructuras habituales en los cementerios de la época para aprovechar mejor el espacio disponible.
Este camposanto fue construido por orden de Carlos IV en 1804, siguiendo los planos del arquitecto Juan de Villanueva. Situado junto a la Puerta de Fuencarral, ocupaba lo que hoy son las calles Magallanes, Arapiles, Fernando el Católico, Rodríguez San Pedro y la plaza del Conde del Valle de Suchil.
El cementerio sufrió varias ampliaciones —la última en 1834, tras una epidemia de cólera— y abrió una sección civil en 1869. Finalmente, fue clausurado en 1884 y demolido en 1942, cuando sus restos fueron trasladados en gran parte al cementerio de La Almudena.
Hallazgo de monedas y piezas asociadas
Junto a los restos humanos, los arqueólogos localizaron tres monedas, cuyo mal estado de conservación impide por ahora leer inscripciones o identificar su procedencia. Estas piezas serán sometidas a procesos de restauración para obtener información más precisa sobre su origen y datación.
Contexto histórico
La creación del Cementerio General del Norte respondió a la necesidad de poner fin a los enterramientos en el interior de las iglesias, práctica común hasta el siglo XIX y que suponía riesgos para la salud pública.
Con el crecimiento demográfico, Madrid llegó a contar con numerosos camposantos impulsados por sociedades sacramentales, entre ellos el de San Ginés y San Luis (1831), situado muy cerca del General del Norte. La eliminación de estos espacios funerarios en Chamberí se produjo a comienzos del siglo XX, en el marco de la expansión urbanística del distrito.
Futuro del hallazgo
Los trabajos arqueológicos continúan y, según Patrimonio, los restos exhumados serán analizados y documentados antes de decidir su destino final. El proyecto del parking subterráneo contempla más de 130 plazas distribuidas en cuatro niveles, pero deberá adaptarse a las conclusiones del informe arqueológico en curso.