El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el Real Decreto que pone en marcha el proceso de regularización extraordinaria de personas en situación irregular en España. Esta medida, que afectará a cerca de medio millón de personas, nace de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que ha logrado un respaldo transversal inédito en la sociedad civil, contando con el apoyo de la Iglesia, sindicatos y diversas organizaciones empresariales.
A través de un mensaje dirigido a la ciudadanía, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado su "orgullo de ser español" al ver cómo la sociedad se implica para mejorar la vida de sus vecinos. Según el jefe del Ejecutivo, esta decisión no es solo una cuestión de humanidad, sino un paso estratégico para garantizar la prosperidad de una España que envejece y que necesita nuevas manos para sostener el sistema público de pensiones, sanidad y educación.
El Consejo de Ministros aprobará hoy el Real Decreto que da inicio al proceso de regularización extraordinaria de personas en situación irregular en nuestro país.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 14, 2026
Un acto de normalización, de reconocer la realidad de casi medio millón de personas que ya forman parte de nuestra… pic.twitter.com/Es9il0KE59
Derechos, obligaciones e igualdad de condiciones
El presidente ha sido tajante al definir el sentido de esta regularización bajo un principio de reciprocidad: "reconocer derechos, pero también exigir obligaciones". El objetivo del Real Decreto es que quienes ya conviven y trabajan en España lo hagan en igualdad de condiciones, contribuyendo con sus impuestos y cotizaciones al sostenimiento del modelo de convivencia. "La integración solo es posible desde la regularidad", ha subrayado Sánchez, vinculando el acceso a un empleo digno con la participación plena en la sociedad.
La medida se presenta como un acto de "normalización". El Gobierno busca sacar de la sombra a personas que ya cuidan de las personas mayores, trabajan en el sector alimentario o emprenden negocios.
Sánchez ha recordado que esta es también una deuda con la propia historia de España, rindiendo homenaje a los abuelos y hermanos que emigraron tras la crisis de 2008 y ayudaron a levantar las sociedades que los acogieron.
Un modelo frente al miedo: "Prosperidad compartida"
En su misiva, Sánchez ha contrapuesto dos visiones sobre la migración. Por un lado, la de quienes "siembran el miedo y enfrentan a unos con otros", y por otro, la del Gobierno, que, a su juicio, "entiende la migración como una realidad que debe gestionarse con justicia y responsabilidad". Opina que "España siempre ha elegido el segundo camino. Lo hemos hecho antes y lo volvemos a hacer hoy", ha afirmado el presidente para cerrar su comunicación.