Las familias del CEIP Yvonne Blake de Fuenlabrada han convocado un encierro durante todo el fin de semana para reclamar una solución inmediata a la paralización de las obras de ampliación del centro educativo, detenidas desde el pasado mes de febrero tras la quiebra de la empresa adjudicataria.
La protesta, impulsada por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA), comenzará en la tarde de este viernes 29 de mayo y se prolongará hasta el domingo 31. Los participantes denuncian la falta de avances en un proyecto que consideran esencial para garantizar el correcto funcionamiento del colegio de cara al próximo curso.
Las obras permanecen paralizadas desde febrero
Según explican las familias, los trabajos quedaron interrumpidos debido a presuntos problemas de liquidez o solvencia de la empresa responsable de la construcción.
La actuación corresponde a la tercera y última fase de ampliación del colegio, una intervención pendiente desde hace varios años y destinada a dotar al centro de nuevas infraestructuras educativas.
Entre las instalaciones previstas figuran un gimnasio, un laboratorio, una biblioteca, un polideportivo y nuevas aulas para atender las necesidades del alumnado.
Sin embargo, la paralización de los trabajos ha generado preocupación entre las familias, que consideran que los plazos actuales ponen en riesgo la puesta en funcionamiento completa del centro para el curso 2026-2027.
Ocho años conviviendo con obras
Desde el AMPA recuerdan que alrededor de 300 menores continúan sin disponer de instalaciones consideradas básicas debido al retraso acumulado en la ejecución del proyecto.
Además, denuncian que la comunidad educativa lleva conviviendo con obras desde hace aproximadamente ocho años, una situación que consideran insostenible.
Las familias alertan también de posibles problemas de espacio para el próximo curso si no se adoptan medidas urgentes para desbloquear la situación.
Reclaman una nueva adjudicación de los trabajos
Entre las principales demandas planteadas al Gobierno regional figura la fijación de una fecha concreta para la finalización de las obras.
Asimismo, solicitan la rescisión del contrato con la empresa actualmente en quiebra y la adjudicación urgente de los trabajos a una nueva constructora que permita garantizar la conclusión del proyecto.
Las familias consideran imprescindible disponer de un cronograma actualizado que ofrezca garantías sobre la entrada en funcionamiento del centro completamente terminado al inicio del próximo curso escolar.
Amenazan con prolongar las protestas
La asamblea del AMPA ha advertido de que el encierro convocado para este fin de semana podría convertirse en indefinido si no reciben respuestas concretas por parte de la administración competente.
Con esta movilización pretenden mantener la presión institucional y visibilizar una situación que, según denuncian, afecta directamente al alumnado y al conjunto de la comunidad educativa.
Concentración el sábado en la puerta del colegio
Como parte de las acciones previstas, el sábado 30 de mayo a las 20:00 horas tendrá lugar una concentración ante las puertas del centro educativo.
A la protesta asistirán sindicatos y formaciones políticas de izquierda que ya respaldaron una moción aprobada en el Pleno municipal de abril para exigir la finalización del colegio antes del comienzo del próximo curso.
Aquella iniciativa reclamaba información sobre el estado administrativo y de ejecución de las obras, así como sobre las actuaciones emprendidas ante el incumplimiento contractual de la empresa adjudicataria.
Reclamaciones sobre el modelo de construcción por fases
La moción aprobada en el Ayuntamiento también instaba a la Comunidad de Madrid a adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la reanudación y finalización de las obras.
Además, planteaba la necesidad de abandonar el modelo de construcción por fases en infraestructuras educativas y sustituirlo por sistemas de ejecución íntegra que permitan disponer de todos los servicios desde la apertura de los centros.
Las reivindicaciones en torno al colegio Yvonne Blake se remontan a años atrás. Según recuerdan desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada, el suelo para la construcción del centro fue puesto a disposición de la Comunidad de Madrid en 2007 y, desde entonces, familias, sindicatos educativos y organizaciones como la FAPA Giner de los Ríos han reclamado de forma continuada la finalización definitiva del proyecto.