Qué hacer con las gafas del eclipse solar después del 12 de agosto: no las tires todavía

Las gafas del eclipse solar no se tiran todavía: cómo guardarlas y cuándo reutilizarlas
El peligro oculto del eclipse solar: unos segundos mirando al sol pueden causar lesiones irreversibles en la retina - Foto de Quum
photo_camera El peligro oculto del eclipse solar: unos segundos mirando al sol pueden causar lesiones irreversibles en la retina - Foto de Quum

El eclipse solar total del 12 de agosto ya forma parte de la historia astronómica reciente, pero las gafas especiales utilizadas para observar el Sol no tienen por qué acabar inmediatamente en la basura.

Si se encuentran en perfecto estado, pueden guardarse y utilizarse en próximas ocasiones, siempre después de comprobar que el filtro no presenta ningún deterioro.

La recomendación cobra especial interés porque España volverá a vivir dos eclipses solares destacados en los próximos años: uno total el 2 de agosto de 2027 y otro anular el 26 de enero de 2028. Conservar correctamente las gafas puede permitir reutilizarlas, siempre que sigan ofreciendo las condiciones de protección necesarias.

Cómo guardar correctamente las gafas del eclipse

Después de utilizarlas, lo más importante es evitar que las gafas sufran golpes, deformaciones o daños que puedan afectar al filtro solar. Una opción adecuada es guardarlas dentro de un sobre de papel, en un lugar seco, fresco y protegido tanto de la luz solar directa como del polvo.

También conviene mantenerlas completamente planas y evitar colocar objetos encima. Una presión excesiva podría deformar la montura o dañar el filtro, comprometiendo su seguridad para futuras observaciones.

La humedad es otro de los factores que pueden deteriorarlas con el paso del tiempo. Por ello, no es recomendable almacenarlas en espacios húmedos como baños o sótanos. El deterioro del cartón podría terminar afectando a la unión del filtro con la montura.

En función del modelo y de los materiales empleados, estas gafas pueden conservar sus propiedades durante varios años, habitualmente entre cinco y diez, siempre que se almacenen adecuadamente y permanezcan en perfecto estado.

La comprobación que hay que hacer antes de volver a mirar al Sol

Guardar las gafas no significa que puedan utilizarse indefinidamente sin comprobar su estado. Antes de emplearlas para observar otro eclipse solar hay que revisar cuidadosamente el filtro.

Si presenta arañazos, roturas, perforaciones, desprendimientos, deformaciones u otros desperfectos, no deben utilizarse para mirar directamente al Sol. Ante cualquier duda sobre el estado del filtro, lo más prudente es sustituirlas por unas que cumplan los requisitos de seguridad correspondientes.

La protección ocular resulta especialmente importante durante la observación de fenómenos solares. Las gafas de uso habitual, gafas de sol convencionales, cámaras o dispositivos similares no sustituyen a un filtro solar diseñado específicamente para este propósito.

España tendrá dos nuevos eclipses solares en menos de dos años

Quienes hayan conservado correctamente sus gafas tendrán nuevas oportunidades para utilizarlas. La siguiente gran cita llegará el 2 de agosto de 2027, con un eclipse solar total que será visible desde diferentes puntos de España.

La totalidad podrá contemplarse en zonas del sur de la Península, además de Ceuta y Melilla, lo que convertirá nuevamente al país en uno de los lugares destacados para seguir el fenómeno.

La siguiente oportunidad llegará pocos meses después. El 26 de enero de 2028 se producirá un eclipse solar anular cuya trayectoria será visible desde distintas zonas de la Península. Entre las ciudades desde las que podrá observarse figuran Sevilla, Valencia, Tarragona y Murcia.

En este caso, el fenómeno tendrá además una particularidad: en algunas localidades el Sol se encontrará muy cerca del horizonte durante el eclipse, por lo que las condiciones de observación serán especialmente relevantes.

Si ya no vas a utilizarlas, así puedes reciclarlas

Cuando las gafas hayan llegado al final de su vida útil o se decida no conservarlas para futuros eclipses, tampoco conviene desecharlas sin más.

Si el modelo permite separar sus componentes, la montura de cartón puede depositarse en el contenedor azul, destinado al papel y cartón, mientras que el filtro debe ir al contenedor de resto.

De esta manera, las gafas pueden tener una segunda vida si se conservan en buenas condiciones o, cuando ya no sean aptas para la observación, terminar su recorrido mediante una correcta separación de residuos.