El eclipse solar que oscureció España se despidió anoche en Baleares

La sombra de la Luna abandonó territorio español a las 21:24 horas después de atravesar el país de oeste a este y dejar imágenes de oscuridad en numerosos puntos
Corona solar durante el eclipse total en España - Foto NASA/Bill Ingalls
photo_camera Corona solar durante el eclipse total en España - Foto NASA/Bill Ingalls

El eclipse solar de este miércoles ya forma parte de la historia astronómica reciente de España.

El fenómeno terminó a las 21:24 horas en Baleares, después de que la sombra de la Luna recorriera el territorio español de oeste a este y ofreciera durante unos minutos la fase de totalidad en distintos puntos de la Península y el archipiélago.

La jornada dejó uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años, con miles de personas desplazándose hasta lugares especialmente acondicionados para contemplar cómo el día se transformaba temporalmente en noche.

El eclipse comenzó a ser visible en España alrededor de las 19:30 horas en Galicia. Desde allí, la sombra lunar avanzó hacia el este siguiendo una trayectoria que permitió contemplar la totalidad en buena parte del norte peninsular, antes de continuar hacia el Mediterráneo y finalizar su recorrido sobre Baleares.

La sombra de la Luna recorrió España de oeste a este

Uno de los primeros lugares de la Península en experimentar la totalidad fue el entorno de Estaca de Bares, en A Coruña, poco después de las 20:25 horas. A partir de ese momento, la franja de oscuridad avanzó por Asturias, Cantabria y otras zonas del norte y centro peninsular.

Varias capitales de provincia quedaron dentro de la trayectoria de totalidad, entre ellas A Coruña, Oviedo, Santander, Burgos y Zaragoza. En estos territorios, la desaparición del disco solar durante el máximo del eclipse provocó el característico oscurecimiento asociado a la fase total.

El fenómeno continuó después hacia el este hasta alcanzar el archipiélago balear, donde se vivieron los últimos instantes de totalidad desde territorio español.

Baleares puso el punto final al eclipse

La despedida del eclipse en España se produjo en Formentera, donde el máximo tuvo lugar alrededor de las 20:33 horas, con el Sol situado ya muy cerca del horizonte.

La posición relativamente baja del astro fue precisamente una de las características más llamativas del eclipse. Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), esta circunstancia ofreció una oportunidad especialmente interesante para la observación y la fotografía, al permitir contemplar el Sol eclipsado próximo al horizonte y enmarcado junto a elementos del paisaje.

Una vez abandonada la franja de totalidad, el eclipse continuó siendo visible de forma parcial en distintos puntos de España hasta las 21:24 horas, momento en el que terminó su recorrido observable desde territorio español.

Así se vio el eclipse en Madrid

En Madrid capital, el eclipse fue parcial. La observación comenzó a las 19:37 horas y finalizó a las 21:24.

El máximo se alcanzó aproximadamente a las 20:32 horas, cuando la Luna cubrió la mayor parte del disco solar visible desde la capital. En ese momento, el Sol se encontraba a tan solo 7,2 grados sobre el horizonte, una circunstancia que obligó a buscar emplazamientos con un horizonte despejado para disfrutar del fenómeno.

Madrid quedó fuera de la franja de totalidad, aunque algunas zonas situadas en el extremo norte de la capital se encontraban próximas a la línea que delimitaba el recorrido de la sombra lunar.

Un eclipse marcado por la baja altura del Sol

La trayectoria del fenómeno convirtió la observación en un reto especialmente interesante. El eclipse tuvo lugar cuando el Sol se encontraba descendiendo hacia el horizonte, por lo que las condiciones de visibilidad dependieron en gran medida de la orografía, la presencia de edificios y otros obstáculos.

En los puntos situados dentro de la franja de totalidad, la llegada de la sombra lunar provocó durante unos instantes una caída notable de la luminosidad ambiental. El cambio permitió apreciar uno de los efectos más característicos de los eclipses totales: la transformación temporal de las condiciones de luz en pleno día.

El paso de la sombra por España duró en conjunto algo más de siete minutos, desde su entrada por la costa gallega hasta su salida del territorio español tras atravesar Baleares.