Defensa

Margarita Robles desvincula al Ministerio de Defensa de la gobernanza de Indra y le exige el cumplimiento estricto de sus contratos militares

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha desvinculado a su departamento de los recientes cambios de gobernanza en Indra durante su comparecencia en el Congreso. Robles ha exigido a la tecnológica que cumpla con los contratos y programas militares, como el del vehículo 'Dragón', al margen de sus accionistas.

Momento de la comparecencia en el Congreso - Imagen de un vídeo publicado por el Ministerio de Defensa
photo_camera Momento de la comparecencia en el Congreso - Imagen de un vídeo publicado por el Ministerio de Defensa

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado de manera tajante que el departamento que dirige mantiene distancia respecto a las reestructuraciones y vaivenes de gobernanza que viene experimentando la multinacional tecnológica Indra en los últimos tiempos. La titular de la cartera ha zanjado la polémica asegurando que en Defensa no tienen absolutamente ni idea ni quieren saber lo que sucede en el seno de la cúpula directiva de la firma.

Estas declaraciones se han producido en el marco de su comparecencia oficial ante la Comisión de Defensa de la Cámara Baja. Al ser interpelada de forma directa por los grupos de la oposición sobre las recientes mutaciones en los puestos de control ejecutivo de la compañía, Robles ha querido blindar la posición del ministerio frente a suspicacias políticas, aclarando que la única prioridad operativa del departamento es la modernización y preparación de las Fuerzas Armadas nacionales.

Respeto a las decisiones de la SEPI como principal accionista de la tecnológica

Durante su intervención parlamentaria, la ministra no ha esquivado el hecho de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) figura como el principal accionista de referencia de Indra, ostentando una participación de control que asciende al 28% del capital social de la cotizada. Robles ha manifestado su respeto institucional más absoluto hacia todas y cada una de las decisiones o estrategias de gobernanza que decida implementar el holding público, desvinculando de forma coordinada la gestión puramente industrial de los intereses de la defensa nacional.

La política ha defendido con firmeza que España necesita consolidar una autonomía estratégica sólida y un tejido de industria de defensa competitivo para garantizar su seguridad, pero ha reiterado que los criterios de selección de proveedores se basan única y exclusivamente en criterios técnicos de capacidad y eficiencia. En este sentido, ha remarcado que a la hora de cubrir las necesidades de equipamiento de los ejércitos, la mesa de contratación elegirá siempre a aquella empresa que demuestre poseer las mayores competencias e idoneidad tecnológica, al margen de la composición de su accionariado.

Exigencias ante los retrasos acumulados en el programa del blindado Dragón

El mensaje del ministerio a la dirección de Indra ha trascendido la indiferencia corporativa para transformarse en una exigencia firme en materia de plazos de entrega y cumplimiento de las obligaciones contractuales vigentes. Robles ha señalado de forma explícita que la única preocupación de su departamento es que la empresa cumpla escrupulosamente sus compromisos y contratos con el Ministerio de Defensa, haciendo una alusión directa al desarrollo del programa del Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) de ocho ruedas, bautizado como 'Dragón'.

Este programa de automoción militar, considerado uno de los pilares de la modernización del Ejército de Tierra, acumula retrasos significativos en los calendarios de entrega previstos originalmente, lo que ha generado malestar en las filas de la inspección técnica militar.

La ministra ha concluido su intervención reiterando que lo que hagan los socios de la compañía no le interesa en absoluto al Ministerio de Defensa, el cual focalizará todos sus esfuerzos de fiscalización en lograr que los encargos armamentísticos adjudicados se ejecuten de la mejor manera posible y sin más demoras que comprometan la operatividad de las tropas.