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JUCIL alerta de un «colapso inminente» en Ceuta y reclama el despliegue del Ejército ante el desbordamiento policial

JUCIL denuncia una situación "insostenible" en Ceuta y pide el despliegue del Ejército por la presión migratoria y el colapso operativo
Crisis migratoria de Ceuta
photo_camera Crisis migratoria de Ceuta

JUCIL, asociación profesional de la Guardia Civil, ha advertido de que la situación que atraviesa Ceuta es "insostenible" y ha alertado de un grave riesgo de escalada de la tensión social y operativa debido al desbordamiento que, según denuncia, sufren los agentes desplegados en la ciudad autónoma.

La organización sostiene que la combinación de la presión migratoria, las restricciones en el paso fronterizo y la llegada constante de vehículos de la Operación Paso del Estrecho (OPE) está llevando a Ceuta a una situación de "colapso inminente".

Restricciones en la frontera y bloqueo del tráfico

Según explica JUCIL, el paso fronterizo permanece completamente cerrado para vehículos de cuatro ruedas, permitiéndose únicamente el tránsito de motocicletas y peatones.

Al mismo tiempo, continúan llegando a la ciudad barcos procedentes de la Península con vehículos de la Operación Paso del Estrecho, cuyos conductores no pueden cruzar hacia Marruecos al no haberse activado desvíos ni restricciones de acceso para los no residentes.

La asociación considera que esta circunstancia está provocando un importante bloqueo logístico dentro de la ciudad.

La presión migratoria mantiene la tensión

JUCIL afirma que el flujo de entradas irregulares continúa de forma constante y sin señales de remitir.

Según las estimaciones facilitadas por la asociación, el número de migrantes presentes en la ciudad oscilaría entre las 40.000 y las 50.000 personas, mientras que apenas un centenar de agentes por servicio se encargan de mantener la seguridad.

La organización considera que esta diferencia entre los recursos disponibles y la magnitud de la situación incrementa la presión sobre los efectivos desplegados.

Disturbios al otro lado de la frontera

La asociación también asegura que al otro lado del paso fronterizo, en territorio marroquí, se han registrado graves altercados, entre ellos la quema de autobuses y furgones de las fuerzas de seguridad.

El secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano, señaló que la organización ha sido informada de que la policía marroquí está actuando al otro lado de la frontera y que ya se han producido disturbios.

Lezcano describió la situación como una paradoja operativa al indicar que la frontera permanece cerrada para los vehículos, pero abierta para las personas, permitiendo la salida ordenada de los migrantes irregulares que desean abandonar Ceuta mientras continúan las llegadas y siguen desembarcando vehículos de la OPE.

A su juicio, esta situación puede desembocar en un "colapso inminente para la ciudad" que pondría "en riesgo vidas y negocios".

JUCIL reclama la intervención del Ejército

La asociación considera "incomprensible" que, pese a la existencia de más de 3.000 efectivos militares destinados en la zona, no se hubiera autorizado su participación hasta ahora y únicamente para tareas logísticas.

JUCIL sostiene que, con un volumen tan elevado de personas en situación irregular y unos medios humanos que considera insuficientes, la probabilidad de que la seguridad ciudadana empeore de forma drástica en las próximas horas es extremadamente alta.

La situación en Melilla también preocupa a la asociación

La organización enmarca la situación de Ceuta en un contexto más amplio y señala que en Melilla también se han registrado durante las últimas horas múltiples intentos masivos de entrada, protagonizados por grupos de entre 300 y 400 personas.

Según JUCIL, aunque en Melilla se están llevando a cabo devoluciones inmediatas tras la interceptación de los migrantes, la vigilancia nocturna también ha recaído sobre aproximadamente un centenar de agentes.

JUCIL anuncia un seguimiento permanente

Ante este escenario, JUCIL asegura que seguirá de forma permanente la evolución de la situación y afirma que adoptará todas las medidas que estén a su alcance para salvaguardar la seguridad ciudadana, así como la integridad de los agentes desplegados y de los habitantes de Ceuta.