El Grupo Popular ha solicitado al Gobierno la puesta en marcha de un Plan Nacional contra las Agresiones a los Profesionales Sanitarios mediante una proposición no de ley registrada en el Congreso de los Diputados.
La iniciativa busca establecer medidas concretas para prevenir y reducir los episodios de violencia que sufren médicos, enfermeros y otros trabajadores del sistema sanitario, tanto en su vertiente física como psicológica.
Según los datos manejados por el PP, el año pasado se registraron más de 18.500 agresiones en el sistema sanitario público, de las cuales el 84,5% fueron de carácter no físico y alrededor del 80% tuvieron como víctimas a mujeres.
El partido considera necesario dar un paso más allá en la protección de estos profesionales y propone la elaboración de un plan estatal que articule medidas homogéneas en todo el territorio, con especial atención a la prevención, la formación y la respuesta ante incidentes.
La propuesta deberá ser debatida en la Comisión de Sanidad del Congreso, donde se analizará su viabilidad y el respaldo del resto de grupos parlamentarios.
Un plan con medidas en un plazo máximo de seis meses
El texto registrado por el Grupo Popular plantea que este plan nacional esté diseñado y listo en un plazo máximo de seis meses desde su eventual aprobación en la Cámara Baja.
El objetivo es que incluya actuaciones concretas que permitan mejorar la seguridad en centros sanitarios, reforzar los protocolos de actuación ante agresiones y avanzar en la protección jurídica de los profesionales.
La iniciativa se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la violencia en el ámbito sanitario, un fenómeno que afecta especialmente a profesionales de atención primaria y enfermería y que, según diversos informes, sigue infradenunciado.