Ciencia y salud

Un estudio del CSIC mejora las cerámicas médicas avanzadas para frenar el deterioro de prótesis ortopédicas

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha dado un paso significativo en la mejora de las cerámicas médicas avanzadas utilizadas en prótesis ortopédicas, con el objetivo de reducir su deterioro y alargar su vida útil, un avance que puede traducirse en implantes más resistentes y seguros para pacientes con articulaciones artificiales.

Prótesis - CSIC
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Un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha publicado los resultados de un nuevo estudio que propone estrategias para mejorar las cerámicas médicas avanzadas que se emplean en prótesis ortopédicas, como las de cadera o rodilla. Estas prótesis, esenciales para restaurar la movilidad de pacientes con desgaste articular, pueden verse afectadas a largo plazo por el desgaste de sus componentes cerámicos, lo que reduce su durabilidad y obliga en algunos casos a intervenciones de recambio.

El estudio se centra en optimizar las propiedades estructurales y superficiales de materiales cerámicos biocompatibles para minimizar su deterioro por fricción, cargas mecánicas y procesos de fatiga. Según señalan sus autores, al mejorar la resistencia y reducir el desgaste de estos materiales se puede alargar la vida útil de las prótesis, reduciendo así la necesidad de revisiones quirúrgicas y mejorando la calidad de vida de los pacientes.

Las cerámicas avanzadas son materiales ampliamente valorados en ortopedia por su elevada dureza, biocompatibilidad y menor producción de partículas frente a otros materiales tradicionales. Sin embargo, su uso también plantea retos relacionados con el desgaste a lo largo del tiempo, especialmente en zonas sometidas a movimientos repetitivos y carga continua del cuerpo humano.

Gracias a la investigación, se han identificado mecanismos concretos que influyen en la degradación de estas cerámicas y se han propuesto mejoras en su composición y tratamiento superficial para ralentizar significativamente los procesos de deterioro. Estos hallazgos abren la puerta a desarrollar implantes ortopédicos más duraderos y seguros, lo que podría tener un impacto positivo en un número creciente de personas que necesitan prótesis por causas degenerativas, lesiones o envejecimiento.

Entre los beneficios potenciales de estas mejoras se encuentra la reducción del riesgo de fallos prematuros de las prótesis, lo que se traduce en menos intervenciones repetidas, menores costes sanitarios y una mayor estabilidad funcional para los pacientes.

Los resultados obtenidos también pueden sentar las bases para desarrollar nuevos materiales cerámicos aplicados no solo en ortopedia, sino también en otras áreas médicas donde se requieren superficies resistentes al desgaste y biocompatibles.