Con motivo del Día Internacional del Sarcoma, que se conmemora el próximo 13 de julio, la Fundación CRIS Contra el Cáncer ha puesto el foco en uno de los mayores desafíos de la oncología actual: los sarcomas, un grupo de tumores poco frecuentes y de gran complejidad biológica para los que todavía existen importantes necesidades médicas sin cubrir.
En España se diagnostican cada año alrededor de 2.600 nuevos casos, mientras que en el conjunto de la Unión Europea la cifra alcanza los 28.000. Aunque muchos pacientes responden favorablemente cuando la enfermedad se detecta de forma localizada, la supervivencia disminuye de manera muy significativa cuando aparecen metástasis o recaídas, especialmente en algunos sarcomas infantiles.
Ante esta realidad, la fundación impulsa proyectos nacionales e internacionales orientados a desarrollar tratamientos más eficaces, personalizados y menos agresivos para los pacientes.
Un cáncer poco frecuente, pero especialmente complejo
Los sarcomas se originan en los tejidos que proporcionan soporte al organismo, como huesos, músculos, grasa, vasos sanguíneos, nervios o tejidos conectivos. A diferencia de otros tipos de cáncer, no constituyen una única enfermedad, sino un conjunto de más de 150 subtipos diferentes, entre los que se encuentran el osteosarcoma, el sarcoma de Ewing, los rabdomiosarcomas o los sarcomas de tejidos blandos.
Precisamente esa enorme diversidad convierte su investigación en un reto científico. Cada subtipo presenta características genéticas y moleculares propias, lo que dificulta el desarrollo de tratamientos comunes y obliga a avanzar hacia una medicina cada vez más personalizada.
Los datos reflejan la magnitud del desafío. En los sarcomas de tejidos blandos, la supervivencia a cinco años puede situarse en torno al 83 % cuando el tumor permanece localizado, pero desciende aproximadamente al 17 % en presencia de metástasis. En determinados sarcomas pediátricos resistentes al tratamiento o que reaparecen tras la terapia inicial, la supervivencia puede incluso situarse por debajo del 30 %, dependiendo del subtipo.
Madrid lidera una investigación pionera en terapias celulares
Uno de los proyectos más avanzados financiados por CRIS Contra el Cáncer se desarrolla en la Unidad CRIS de Terapias Avanzadas para Cáncer Infantil del Hospital Universitario La Paz, en Madrid.
El equipo, dirigido por el doctor Antonio Pérez Martínez, trabaja en nuevas estrategias de inmunoterapia dirigidas a niños y adolescentes con sarcomas avanzados que ya no responden a los tratamientos convencionales.
Entre las líneas de investigación destacan terapias basadas en células NK procedentes de donantes sanos y nuevas generaciones de células CAR-T, modificadas genéticamente para identificar y destruir las células tumorales. Estas estrategias, que ya han transformado el tratamiento de algunos cánceres hematológicos, buscan ahora abrir nuevas opciones frente a tumores sólidos como los sarcomas.
Además, varios de estos desarrollos ya se encuentran en fase de ensayo clínico, lo que supone un paso importante para trasladar los avances del laboratorio a los pacientes.
Biomarcadores para anticipar las metástasis
Otra de las investigaciones financiadas por la fundación se desarrolla conjuntamente entre el Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, e INCLIVA, en Valencia.
El proyecto pretende comprender por qué determinados sarcomas de Ewing presentan una evolución especialmente agresiva y desarrollan metástasis. Para ello, los investigadores analizan tanto las alteraciones genéticas del tumor como el entorno biológico que lo rodea.
El objetivo es identificar biomarcadores capaces de predecir el riesgo de recaída y facilitar tratamientos individualizados adaptados a las características de cada paciente.
Descifrar la genética para descubrir nuevos tratamientos
En Barcelona, el Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) desarrolla otra de las principales líneas de investigación impulsadas por CRIS Contra el Cáncer.
El equipo liderado por el doctor César Serrano analiza cientos de muestras mediante tecnologías genómicas de última generación para identificar alteraciones moleculares hasta ahora desconocidas.
Una clasificación más precisa permitirá mejorar el diagnóstico, conocer mejor el pronóstico de cada paciente y descubrir nuevas dianas terapéuticas sobre las que desarrollar futuros tratamientos.
La colaboración internacional, clave para avanzar
Debido a la baja incidencia de estos tumores, la cooperación entre centros de investigación resulta esencial para acelerar los avances científicos.
Con este objetivo, CRIS Contra el Cáncer forma parte de la alianza europea Fight Kids Cancer, que ha convertido a los sarcomas en una de sus prioridades para el periodo 2025-2026.
La iniciativa reúne a algunos de los principales centros oncológicos europeos para impulsar investigaciones sobre inmunoterapia, vacunas, terapias dirigidas y medicina personalizada en tumores como el sarcoma de Ewing, el osteosarcoma o los rabdomiosarcomas.
Un reto sanitario con importantes necesidades médicas
Desde CRIS Contra el Cáncer recuerdan que, pese a los avances logrados en otros tipos de cáncer, muchos pacientes con sarcoma siguen dependiendo de tratamientos tradicionales como cirugía, quimioterapia y radioterapia, que continúan siendo fundamentales pero pueden generar importantes secuelas, especialmente en niños y jóvenes.
Por ello, la fundación considera prioritario acelerar el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que permitan aumentar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.