La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que en España “un escaño de Bildu manda más que uno del Partido Popular”, al tiempo que ha acusado al Ejecutivo central de actuar de forma “totalitaria” y de marginar a su formación en las decisiones de Estado.
Las declaraciones se produjeron durante el acto de clausura de la III Academia de la Juventud Madrileña, organizada por Nuevas Generaciones en San Lorenzo de El Escorial y en la que participaron cerca de 400 jóvenes.
Críticas a los acuerdos del Gobierno
En su intervención, la dirigente madrileña sostuvo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez depende de sus socios parlamentarios y denunció lo que calificó como “cambalaches” que, a su juicio, han beneficiado a determinados colectivos.
Ayuso vinculó sus críticas a la reciente concesión del régimen de semilibertad al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, conocido como Txeroki, una decisión adoptada en aplicación de la normativa penitenciaria. En este contexto, afirmó que “los objetivos de la banda están más cerca que nunca” y que el Gobierno central y sus aliados han vuelto a favorecer a uno de los miembros de la organización terrorista.
Rechazo a cualquier intervención de Madrid
La presidenta regional también lanzó un mensaje ante las especulaciones sobre posibles tensiones institucionales con el Ejecutivo central. “Quien sueñe con un 155 para Madrid le pronostico una mala rima”, afirmó, en referencia a la aplicación del artículo constitucional que permite intervenir una comunidad autónoma.
Ayuso defendió la autonomía madrileña y criticó lo que considera una política de cesión de competencias a determinadas regiones mientras se pretende limitar la capacidad de otras, señalando que Madrid “está marcando los límites” al Gobierno central.
Acusaciones de presión fiscal y propaganda
Durante su discurso, la dirigente del PP de Madrid acusó al Ejecutivo de realizar “la mayor recaudación de la historia” y de utilizar esos recursos, según sus palabras, no para políticas de Estado sino para “propaganda”.
Asimismo, advirtió de que en los próximos meses se intensificará, a su juicio, “la mayor campaña contra la verdad y contra la realidad”, financiada con fondos públicos.
Las declaraciones de Ayuso se enmarcan en un contexto de creciente confrontación política entre el Gobierno central y el Ejecutivo madrileño, especialmente en asuntos relacionados con la financiación autonómica, la política fiscal y el modelo territorial.