La Comunidad de Madrid ha destacado el “avance enorme” en la inserción laboral de las personas con discapacidad en la región y ha anunciado su intención de mantener e incrementar las ayudas destinadas a fomentar su contratación en el mercado de trabajo.
Así lo ha señalado la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, quien subrayó que una parte fundamental de los fondos públicos en materia de empleo se destina a financiar los costes salariales de trabajadores con discapacidad, una medida que facilita su acceso al mercado laboral ordinario.
Apoyo directo a la contratación
Según explicó la consejera, estas ayudas responden a la necesidad de compensar las dificultades adicionales que pueden encontrar estas personas en el acceso al empleo. “Quien parte de distintas condiciones necesita un apoyo diferente”, indicó, defendiendo que sin este respaldo económico muchas empresas no podrían asumir estas contrataciones.
Albert destacó que gracias a este sistema personas que antes no contemplaban la posibilidad de trabajar han podido incorporarse al mercado laboral “como uno más”, lo que supone un avance en términos de inclusión y autonomía personal.
Refuerzo a los Centros Especiales de Empleo
Además del apoyo directo a los salarios, el Gobierno regional financia el trabajo de los profesionales que acompañan los procesos de inserción y mantiene su respaldo a los Centros Especiales de Empleo, considerados una pieza clave en la integración laboral.
La consejera aseguró que el Ejecutivo autonómico está “muy satisfecho” con los resultados obtenidos y reafirmó su compromiso de seguir destinando recursos a este ámbito.
Más inversión si crece la demanda
De cara al futuro, la Comunidad de Madrid prevé incrementar la inversión en función de la demanda existente, tanto para seguir financiando costes salariales como para reforzar el apoyo a las entidades que facilitan la integración laboral.
Desde el Gobierno regional insisten en que las políticas activas de empleo deben orientarse a favorecer la igualdad de oportunidades y la inclusión real en el mercado de trabajo, especialmente en colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo.