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250 años de independencia de EE.UU.: España y Bernardo de Gálvez

Se celebra este año el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos y la ocasión llevará  a volver la mirada al pasado, a reflexionar sobre el acontecimiento que transformó el curso de la historia. Situándonos en aquel contexto, desde el punto de vista global, veremos que la ruptura de las Trece Colonias con Gran Bretaña en 1776 no fue un episodio puntual. Se produjo en un marco de conflictos bélicos internacionales en el que varias potencias europeas jugaron un papel fundamental. España ocupó un lugar preciso y significativo en ese tablero prestando colaboración, en principio, encubierta, a los insurgentes. La participación se materializó mediante el envío de armas, pólvora, medicamentos y dinero, que salían ordenadamente de los puertos españoles, entre ellos el de A Coruña, con destino a Nueva Orleans. La ayuda fue oportuna en los primeros tiempos pues las fuerzas rebeldes todavía no contaban con los recursos suficientes para enfrentarse al poder militar británico. No obstante, cuando España declara la guerra a Gran Bretaña en 1779, lo hará partiendo de una estrategia geopolítica propia encaminada a debilitar a su histórico rival y al tiempo recuperar territorios perdidos. Y la decisión tendrá un impacto directo y favorable en la causa independentista estadounidense. El rol español se afianza en las campañas militares siendo concluyente la acción de Bernardo de Gálvez (Macharaviaya, Málaga,1746- Tacubaya, México,1780). De ideales enraizados en los valores de la Ilustración y de excelente formación militar comienza su andadura participando en la guerra de Portugal, alistado en el regimiento francés Royal Cantabre.

RETRATO DE BERNARDO DE GÁLVEZ.
RETRATO DE BERNARDO DE GÁLVEZ.

En el progreso de su carrera fue determinante el apoyo de su tío José de Gálvez y Gallardo (1720-1787) jurista y político, nombrado Visitador General de Nueva España (1765) por el rey Carlos III y años después, Ministro de Indias. A raíz de las reformas impulsadas por la Corona Española en las Provincias Internas del Norte, Bernardo de Gálvez a petición de su tío se traslada a la frontera septentrional de la zona. Desde bases como Chihuahua lidera con éxito expediciones defensivas frente a los ataques de los apaches. En 1776 asciende a coronel y en 1777 toma posesión como gobernador de Luisiana cargo que le permite organizar un ejército complejo y multirracial, alcanzando consecutivas victorias: Baton Rouge (1779), Mobile (1780) y Pensacola (1781), que motivaron la huida de los británicos de los territorios de la Florida Occidental. Los logros aseguraron el control español sobre el Golfo de México impidiendo ataques británicos desde el sur. Asimismo, en el último tramo de la contienda, fue primordial el apoyo financiero de España. Las remesas de plata procedentes de La Habana permitieron sostener al ejército y financiar la campaña de Yorktown (1781) que supuso el final de la guerra al producirse la rendición de las tropas británicas. En 1783 y por medio del Tratado de París se firma el acuerdo definitivo que reconoce la independencia estadounidense.

La  contribución de Bernardo de Gálvez a la causa americana fue decisiva y reconocida por los Padres Fundadores, especialmente por el presidente George Washington. En 1783, el Congreso de EE.UU acordó incluir su retrato en la galería del Capitolio, aunque el cuadro original no se colgó en aquel momento. Tendrían que pasar mas de dos siglos hasta que en 2014, la Cámara de Representantes y el Senado decidieran otorgarle el título de Ciudadano Honorario, aunque el tributo a su memoria viene de lejos. El respeto a su figura se recoge en la historiografía estadounidense y ejemplo de la pervivencia de sus gestas son los nombres de las localidades de Galveston (Texas) y Gálvez (Luisiana). En 1976, coincidiendo con el Bicentenario de la Independencia, se instaló en el Bernardo de Gálvez Memorial Park, en Virginia Ave., Washington D.C. la estatua ecuestre que le recuerda, obra del escultor español Juan de Ávalos e inaugurada por el rey Juan Carlos I.

Recientemente, el Ministerio de Cultura adquirió un retrato original de Bernardo de Gálvez atribuido a Mariano Salvador Maella (1739-1819), pintor de cámara de Carlos III.

La obra de extraordinaria factura y simbolismo muestra al personaje en su condición de héroe y militar. En su momento, sirvió de modelo para la réplica que se encuentra actualmente en el Senado de EE.UU., cuyo autor fue el pintor malagueño Carlos Monserrate. En cuanto a la recuperada pintura, propiedad del Estado Español, pasará a integrar los fondos del Museo del Ejército en Toledo, en un espacio dedicado a la independencia de EE.UU., donde Gálvez está representado con los honores que le corresponden