El Ayuntamiento de Getafe protesta contra la decisión del Hospital Universitario de Getafe de automatizar las consultas preanestésicas mediante el uso de un asistente virtual basado en Inteligencia Artificial (IA). El servicio, adjudicado a una empresa privada por 45.000 euros, sustituye la llamada personal de un médico anestesista por un algoritmo denominado 'LOLA'.
Humanidad frente a algoritmos en el quirófano
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha calificado la medida de "auténtica irresponsabilidad", denunciando que se intente reemplazar el criterio médico y la empatía en un momento crítico previo a una intervención quirúrgica. Según el Gobierno Municipal, este sistema gestionará a unos 11.000 pacientes anuales, realizando una clasificación de riesgo que los profesionales del centro consideran competencia exclusiva del personal sanitario.
Por su parte, la concejal de Salud, Alba Leo, ha subrayado la frialdad de este modelo: "Las personas, cuando estamos enfermas, necesitamos humanidad y cercanía, no la respuesta de una máquina". Desde el consistorio ven en este movimiento un paso más en la "estrategia de privatización y desmantelamiento" de la sanidad pública madrileña por parte del Ejecutivo regional.
Un conflicto que va más allá de la IA
Esta denuncia se suma a otros frentes abiertos entre el Ayuntamiento de Getafe y la gerencia del hospital como la alerta lanzada por el consistorio ante la eliminación de las unidades de citación y gestión en los centros de especialidades de Los Ángeles y Pinto prevista para el mes de mayo, lo que afectará directamente a la gestión de las ambulancias y a la calidad de la atención presencial.
Asimismo, la alcaldesa lamenta la falta de respuesta institucional por parte de la gerencia que aún no ha atendido la petición de reunión ni se ha pronunciado sobre el proyecto de remodelación del aparcamiento diseñado para ofrecer 500 plazas gratuitas y mejorar el acceso de las líneas de autobuses hasta la puerta del recinto sanitario.