España registró un 19 % más de lluvias durante el primer semestre de 2026

España registró un 19 % más de lluvias durante el primer semestre de 2026

Las precipitaciones acumuladas entre enero y junio de 2026 superaron en un 19 % la media habitual, según el balance meteorológico del primer semestre del año.
Lluvia - Foto de David De Lossy de Photo Images
photo_camera Lluvia - Foto de David De Lossy de Photo Images

España cerró el primer semestre de 2026 con un acumulado de precipitaciones un 19 % superior a la media climática del periodo de referencia, consolidando unos meses marcados por un comportamiento pluviométrico por encima de lo habitual. Este balance contrasta con la llegada de un nuevo episodio de altas temperaturas previsto para los próximos días, que vuelve a situar el foco en la variabilidad meteorológica registrada durante el año.

Las lluvias superaron la media climática

Entre enero y junio de 2026, las precipitaciones acumuladas en el conjunto del país alcanzaron valores un 19 % superiores a la media correspondiente al mismo periodo, prolongando una tendencia de mayor disponibilidad hídrica en buena parte del territorio.

Este comportamiento ha favorecido la recuperación de numerosos embalses y ha contribuido a mejorar la situación hidrológica en varias cuencas, aunque con diferencias significativas entre regiones.

Un semestre marcado por la variabilidad meteorológica

El aumento de las precipitaciones no ha impedido que el primer semestre también haya estado caracterizado por episodios de temperaturas elevadas y fenómenos meteorológicos extremos.

La alternancia entre periodos lluviosos y fases de calor intenso refleja la elevada variabilidad atmosférica que ha predominado durante los primeros seis meses del año y que continúa condicionando la evolución meteorológica del verano.

El calor vuelve a ganar protagonismo

Tras un semestre más húmedo de lo habitual, la atención se centra ahora en la segunda ola de calor del verano, que comenzará durante el fin de semana y afectará especialmente al oeste y al interior peninsular, con temperaturas que podrían superar los 40 grados en diversas zonas del país.

Los expertos recuerdan que el incremento de las precipitaciones registrado durante la primera mitad del año no elimina los riesgos asociados a las altas temperaturas estivales, como el aumento del peligro de incendios forestales o los efectos sobre la salud de la población más vulnerable.

La evolución del clima exige un seguimiento continuo

Los especialistas insisten en que los balances semestrales permiten analizar la evolución de las precipitaciones y las temperaturas, pero subrayan que es necesario mantener un seguimiento continuado para evaluar el impacto de estos cambios sobre los recursos hídricos, la agricultura y los ecosistemas.

La sucesión de periodos especialmente húmedos y episodios de calor extremo pone de manifiesto la creciente complejidad del comportamiento climático en España.