El ministro Albares ha celebrado la decisión destacando que el acuerdo supone, ante todo, "certidumbre" para los 300.000 andaluces que residen en el Campo de Gibraltar. Tras años de intensas negociaciones, el Comité de Representantes Permanentes ha validado los textos legales que permitirán la firma y aplicación del pacto. Actualmente, los documentos se encuentran en fase de revisión por parte de los servicios jurídicos y lingüistas del Consejo para su adopción formal definitiva.
Este acuerdo completa el marco jurídico de las relaciones post-Brexit y pone fin a la excepcionalidad técnica en la que se encontraba el Peñón desde la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Para el Gobierno de España, la ratificación por parte de los 27 supone una mayor protección de los intereses de los trabajadores transfronterizos y la estabilidad de las empresas de la zona.
La eliminación de barreras físicas y la salvaguarda de Schengen
El objetivo principal del nuevo tratado es garantizar la prosperidad futura de la región mediante la eliminación de todas las barreras físicas a la circulación de personas y mercancías entre España y Gibraltar. El punto más simbólico de este cambio será el desmantelamiento de "La Verja", permitiendo un tránsito fluido que, según fuentes de Bruselas, se realizará salvaguardando plenamente la integridad del espacio Schengen, el mercado único y la unión aduanera de la UE.
Con la aplicación prevista para el 15 de julio, se abre una nueva etapa de cooperación fronteriza que prioriza la integración económica regional. Este paso supone el mayor avance diplomático en la zona desde el inicio de las negociaciones del Brexit, estableciendo un modelo de convivencia que busca convertir la frontera en un motor de crecimiento para ambos lados de la zona aduanera.