Movistar ha comunicado que el expediente de regulación de empleo (ERE) en su plantilla afecta específicamente a 213 trabajadores dentro de su estructura, una cifra que ha sido registrada oficialmente en los procesos laborales asociados a la reestructuración del grupo Telefónica.
Paralelamente, Telefónica ha informado que en siete de sus filiales ha alcanzado 5.753 solicitudes de salida voluntaria de empleados, que se han sumado a procesos de salidas incentivadas definidos por la empresa. Estas voluntariedades se recogen en acuerdos negociados con los representantes de los trabajadores y se realizan con condiciones económicas pactadas según cada filial.
La cifra de voluntarios de Telefónica incluye solicitudes en áreas de negocio específicas, y se produce en un contexto de cambio estructural en la industria de las telecomunicaciones, donde las empresas ajustan sus plantillas ante la transformación tecnológica y las nuevas demandas del mercado, como la digitalización de servicios y la migración hacia redes de nueva generación.
El ERE de Movistar y las salidas incentivadas en las filiales forman parte de un proceso general de reorganización que la compañía ha venido negociando con los sindicatos y con las autoridades laborales correspondientes, con el fin de minimizar impactos sociales y asegurar garantías en las condiciones de salida de quienes optan por adherirse a los planes de desvinculación.
Los procesos han sido monitorizados por los órganos laborales competentes, que han recibido las cifras de compañías y sindicatos, y se espera que las medidas acordadas incluyan acompañamientos, indemnizaciones y apoyos para la recolocación de quienes abandonen sus puestos como parte del ajuste empresarial.