Banco de España

Reformas estructurales y una "orientación restrictiva" de la fiscalidad

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, recomendó este miércoles una “orientación restrictiva” de la política fiscal ya en 2024 que “deberá mantenerse en los siguientes ejercicios”.

Sede del Banco de España desde la plaza de Cibeles - Foto del Banco de España
photo_camera Sede del Banco de España desde la plaza de Cibeles - Foto del Banco de España

Así lo dijo el gobernador ante los inversores e instituciones presentes en el foro ‘Spain Investors Day’ que clausura mañana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Hernández de Cos aconsejó restricción fiscal y recordó que las nuevas reglas fiscales acordadas por los 27 países de la UE a finales del año pasado “deberían facilitar el diseño de un plan de consolidación de medio plazo que mejore la situación estructural de las cuentas públicas”.

El gobernador insistió en que persiste un déficit público estructural y una deuda pública “elevados” que representan una “fuente de vulnerabilidad, especialmente en un contexto de mayores costes de financiación”.

Otra de las recomendaciones que dejó el gobernador fue que la política fiscal se diseñe para mejorar la productividad y esté acompañada de reformas estructurales “ambiciosas” e inversiones necesarias para mejorar la capacidad de crecimiento. En este punto, destacó que los fondos europeos contribuirán a ello.

En un entorno en el que el avance del PIB en España se ralentizará en 2024 y volverá a acelerarse en 2025 y 2026 y la inflación repunte en la primera parte de este año, a tenor de las proyecciones del Banco de España, Hernández de Cos citó como principales riesgos, en la zona euro, los conflictos bélicos en Ucrania y Gaza, el impacto de la subida de los tipos de interés, el ritmo de ejecución de los fondos europeos, el repunte de los costes laborales que podrían afectar a la competitividad-precio de las empresas españolas, el déficit estructural y la percepción de las empresas de un aumento de la incertidumbre sobre la política económica. De mantenerse esta dinámica, podría llegar a incidir “negativamente” sobre las decisiones de inversión de las empresas y su deuda, según avisó Hernández de Cos.

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