Empleo

El Ingreso Mínimo Vital reduce empleo y mantiene alta tasa de no solicitud, según la AIReF

La AIReF advierte que el IMV desincentiva el empleo en algunos colectivos y mantiene un 55% de hogares elegibles que no lo solicitan. Propone reformular el incentivo laboral y simplificar la gestión

Ingreso Mínimo Vital - Vlada Karpovich
photo_camera Ingreso Mínimo Vital - Vlada Karpovich

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) publicó en julio de 2025 su cuarta opinión sobre el Ingreso Mínimo Vital (IMV), donde alerta de que, pese a avances en cobertura y tramitación, la prestación mantiene graves limitaciones estructurales que comprometen sus objetivos de inclusión social.

El informe señala que 392.444 hogares percibieron el IMV en 2024, un 14% más que en 2023, y que el Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI) alcanzó a 452.234 hogares, con un incremento interanual del 34% . Sin embargo, el análisis revela que el IMV solo llega al 42% de los hogares potenciales, mientras que el CAPI alcanza al 23%, dejando fuera a la mayoría de posibles beneficiarios. Además, el 55% de los hogares elegibles no solicitan el IMV y el 72% no pide el CAPI, con cifras especialmente altas en Cataluña y Baleares .

En el plano laboral, la AIReF advierte que la prestación tiene efectos desincentivadores. El estudio muestra que los beneficiarios trabajan 0,6 días menos al mes de media y ven reducida en tres puntos porcentuales (un 12%) la probabilidad de trabajar tras comenzar a recibir el IMV . Estos efectos son más intensos en menores de 30 años, hogares monoparentales y titulares con nóminas más elevadas, que sufren caídas de hasta el 20% en su actividad laboral.

No obstante, la prestación tiene un impacto positivo en la estabilidad laboral, ya que incrementa en un 3% la probabilidad de contar con un contrato indefinido . Asimismo, la permanencia en el IMV es prolongada: casi el 90% de los hogares permanece más de un año, el 75% supera los dos y el 60% continúa recibiéndolo más de tres .

Ante este diagnóstico, la AIReF propone cinco reformas clave:

  1. Rediseñar el incentivo al empleo para hacerlo visible, transparente y ajustado a la intensidad laboral.

  2. Automatizar la verificación de requisitos mediante el uso de datos administrativos mensuales y del registro civil.

  3. Transformar los objetivos del IMV en metas cuantificables y medibles.

  4. Reforzar los programas de acompañamiento individualizado para mejorar la inclusión.

  5. Garantizar la continuidad de la estadística homogénea y comparable de rentas mínimas que permite evaluar la eficacia del sistema .

La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, subraya que sin estas reformas el IMV seguirá enfrentando “altas tasas de no solicitud, complejidad administrativa y efectos negativos en el empleo”, lo que limitará su capacidad real para combatir la pobreza en España.